martes, agosto 30, 2005

Es el ritmo el hecho cotidiano...

Es el ritmo el hecho cotidiano,
La hora del tiempo y el destiempo,
Un corazón de cabalgata.

Lo encontramos
Oyendo
Cada movimiento de la vida,
Agudizando los oídos
En nuestros respiros,
En los pasos de nuestros caminares,
En los vuelos indecibles del ave.

Es el ritmo la sangre que nos hierve,
La vena de una sangre corredora,
Un corazón de cabalgata.

lunes, agosto 29, 2005

El guerrero.

Guerrero de espadas,
Mantengo la lucha
A mi costado herido.
Contempla,
Adolorido vaivén,
La luna entera
Que ha de cumplir
La profecía del poeta.

El día que viene.

Ese día traerás un gorro gris
Y una pipa en boca,
Azul de azules vida.
Ése día, será el día.

No puedo...

No puedo extender a golpe la palabra fulminando el mal hábito de perder la adecuada compostura.

Ser ennublado.

Me obliga a escribir diez versos
Este lánguido día,
Tejido de auxilios,
De piedras,
De lutos,
De nubes
Que abarcan
Espacios prohibidos.

Las aguas del regreso.

Y después de una larga jornada estival, regresar al puerto. Navegar la Mar de Musas el cuerpo. Y de paso, sembrar gran parte de mi alma a las sirenas para cuando haya muerto ellas la retengan inmortal.

domingo, agosto 28, 2005

sábado, agosto 27, 2005

La profecía.

Es lo sentido de mala marea
Que engloba el alma
En la triste ausencia.

Hoy has sentido pasos de gloria,
Descensos profundos
Que cavan ahondando
Los fuegos del diablo.

Pero sanar es de letras
Hacer la vida

Y mientras
La vocal transcurra
En lo blanco
De las hojas,
Aquel diminuto
Punto
A distancia
El profeta
Beberá.

miércoles, agosto 24, 2005

Cerro de la Campana II.

!Demuéstrame el cerro al cual los pies suben y en él la campana aprisa resuena!

Eterno Retorno.

Ya habido retornado: mis ojos la ciudad el manto.

Trabarselalengua.

Suelo entrecomillar entrecomillamente las ideas o la voces del pueblo entrecomilladas; son los autores, entrecomillas, las voces e ideas del pueblo de lo entrecomillado.

Vidente.

Ciertas veces, al oír el alarido de los perros, encontrándome extenuado y al oír la búsqueda fallida de la calma, veo aproximado un caos que puede terminar con varias mentes. A persistente huella, he de sentir cada galope descomunal del orbe, un orbe que llueve tragedias.

"De vuelta a mi tierra".

Estoy de vuelta en Hermosillo, mi tierra, y he comenzado un nuevo ciclo escolar en la preparatoria de arte y humanidades CEDART.
Mi sentir, mi sentir, mi sentir, mi sentir es ahora como a menudo, ahora, ahora, algo, algo, algo tragicómico. Yo he aconsejado un consejo al conserje de la vida: "Dejando de sembrar culpas emanciparás tu alma".

sábado, agosto 20, 2005

Dunas.













Si me niego a caminar contigo sobre el color de las tristes dunas
En aquel puerto,
Ebrio de descomunal locura,
Es el mismo amor que boca suelta al lado tuya.

viernes, agosto 19, 2005

Pulcro, nuestro...

Pulcro, nuestro primer amanecer. Aquel donde los ángeles en su descenso dieron cartas blancas a nuestras manos. Pulcro, nuestro primer amanecer.

Los ojos de los gatos.

De furia he llorado
Los ojos de los gatos.
Un maullido
Escondido de la luna
Me verá desde lo alto
La mirada fulminante.

jueves, agosto 18, 2005

Regreso.

Ya me despido del valle para dar espacio a los recuerdos y a las próximas vivencias. Sigue por vivirse una nueva temporada; sigue por vivirme una nueva temporada. Me regreso a Hermosillo el domingo; llego por la noche, pues el lunes entro al tercer semestre del bachillerato –dígase segundo año de la Prepa-. La Gran Ciudad me va a extrañar. A Omar lo extrañaré: adolescente bello, de labios que devoran, de mirada tierna, de lengua hablante del francés.

martes, agosto 16, 2005

Actualidad.

Los campos están secos
Y no hay alma que camine.
Huelo la estupidez
Y la desidia
Mientras
La miseria
Persigue
Los pasos.
Un lodo
Nos hunde,
Un lodo
Nos mata,
Oh,
Mundo,
Orbe
Lluviente,
Flujo
De los ángeles,
Y tus oídos
Han de escuchar
Los truenos
Cada noche.
El caminar agolpa
Los azulejos
Ciegos.
No hay audaces
Que del pavor
Nuestras lágrimas cubran,
Redentoras capas
Que
Los diluvios cesen.
Pocos los valientes
Dentro de la esfera:
Esfera de la pulcritud ausente,
Esfera de la decadencia rota.
En la negritud de los suelos
Nuestros pies sepultos;
En el control del seguimiento,
para revivir la vida,
nuestras manos sujetas.

M.

Mientras la iracunda refunfuña a las paredes su gran desdicha, uno ríe de ella silenciosamente. No es más que el modelo a seguir de los borregos; una menopáusica de ideas convencionales y estériles, creedora de tener derechos, obsesiva de la comida y presa de mi intolerancia.

domingo, agosto 14, 2005

Melancolía.

Si la melancolía es un motor inspirativo,
Fuerza ambigua y claroscura:
¿En qué afán mi vida
Como cesta al vacío
Depurará a los diablos
Entrometidos
De mi portal?