El Sol

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martes, marzo 15, 2016

 Charla en casa de Gerardo Fernández Noroña

@pabloaldacovie 11 mar 2016 14:54
  
 
Gerardo Fernández Noroña
Gerardo Fernández Noroña
Foto propiedad de: Internet
No es un secreto, pues lo hace público en redes sociales; vive en el tercer piso de una vecindad, ubicada en la calle de Leandro Valle, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Dos simpáticos vagabundos me indican dónde queda el famoso número 14. Toco el timbre y es el propio Gerardo quien me abre. Su casa está decorada con ángeles; cientos de libros amontonados arropan del frío y alimentan la curiosidad. El lugar es acogedor.
Tampoco es secreto, imparcialidad aparte, que quien escribe simpatiza con él. Por ello, en esta charla, he decidido dejar fluir las palabras, sin tensión ni formalidades. 
El guerrero de Twitter, una especie de lobo estepario, no es tan parco como en la red.  Está de buen humor. Luce vital, concentrado y presto a responder cualquier pregunta desde un cómodo sillón, punto neurálgico donde, sin autocensurarse, va acomodando las palabras sin importar las “buenas costumbres” o la diplomacia de un político de saco:
PA: Entonces, dices que te vas a lanzar como candidato independiente a la presidencia de la república, por la izquierda, pero ¿ya está decidido?
GFN: Sí, está decidido. Mi determinación de construir la candidatura está decidida; o sea, ahí no hay vuelta atrás. De hecho, te he de confesar que los primeros días fueron de mucha tensión, una vez decidida la candidatura. Fueron de mucha tensión porque... yo tengo un carácter muy fuerte. Tu opinión siempre tiene un peso, pero por más que no quieran reconocer el peso que tiene, si decides buscar construir una candidatura a la presidencia… pues son palabras mayores, sea como sea ¿no?; con el deterioro que tiene la política, con lo que quieras, pero son palabras mayores. Y entonces, de repente, empecé a ver... Es que tengo el genio demasiado fuerte, demasiado vivo.
PA: Pues sí. Quien te conoce en la política, la gente que está enterada y la que no está tan enterada de lo que haces, de tu trayectoria, pues sabe que tienes un... que no eres la fichita moderada en sus expresiones, ¿no?
GFN: ¡Exacto!  Entonces, de repente, pues las “buenas conciencias” te dicen: "no, pues es que así no debe ser un candidato"; "no, es que no debes expresar lo que piensas". Bueno, ahora con la visita de Bergoglio, alias el Papa Francisco, tuve un buen ejemplo de eso. “No, si es un país mayoritariamente católico”, “Haces mal en atacar la religión”. No, yo no estoy atacando a la religión, ni he cuestionado uno solo de los pilares de la fe; que podría hacerlo en una discusión seria, pero no es el tema. Yo no cuestioné la fe de nadie, simplemente cuestioné la utilización política de la fe por la visita del señor Bergoglio, en favor de Peña; ¡punto! Pues era todo y, sin embargo, hay quien se espanta de esas cosas y dice, “si quieres ser candidato a la presidencia, eso no lo debes hacer”. Y bueno, tú ves por otro lado, a Andrés Manuel acomodándose frente al tema. Hubo violaciones gravísimas al Estado Laico, rompiendo todo el marco constitucional. Y él, que se dice juarista, no soltó un solo comentario. Ahí me parece que hay inconsistencia y, sin embargo, hay gente que dice que ése es el actuar correcto de un candidato a la presidencia. Entonces, es una paradoja, mano; porque te dicen que están hartos de la hipocresía, del fingimiento, del deterioro de la política y por otro lado te recomiendan que seas un farsante.
PA: Ahí le ganó a Andrés Manuel, quizá, su debilidad religiosa.
GFN: Él es un creyente.  En eso no es ningún inconsecuente porque él es un creyente.
PA: Respetable.
GFN: ¡Sí, claro! Yo creo que lo cuestionable de Andrés Manuel es la no defensa del Estado laico. Juárez era creyente y fue una roca.
PA: Con cabeza fría, ¿no? Ahí no importó el corazón.
GFN: ¡Absolutamente! Bueno, te digo algo más: los liberales, todos eran creyentes, a excepción del Nigromante y Francisco Zarco, quien parece que también era ateo. Pero de quienes separaron la iglesia del Estado, Melchor Ocampo –bueno, quizá Melchor Ocampo también haya sido, si no ateo, libre pensador, muy libre pensador-, pero la mayoría de ellos eran creyentes. Bueno, Comonfort mismo acaba presa de esa tragedia, porque su madre era terriblemente creyente y lo presionó para que la Constitución de 1957 no se aplicara; y se da un golpe de estado a sí mismo, que es el principio de la guerra civil. Entonces, todos ellos eran creyentes, sin embargo, eran muy claros de la importancia del Estado laico; que no es un estado ateo, sino un estado que está por encima de todas las creencias religiosas y no favorece a ninguna, respeta a todas, y a los no creyentes también.
PA: Entonces, vas como candidato independiente. Para lograr esa candidatura se necesitan firmas.
GFN: 900 mil.
PA: ¿Y crees conseguirlas?
GFN:  No, bueno, si no puedes ni conseguirlas, estás jodido.
PA: No se puede ser ingenuo, ¿no?
GFN: ¡Exacto! Tienes que conseguir eso, es un mínimo, si no ¿cómo? Si no tienes ni eso, pues no tienes ningunas posibilidades de ganar. Ahora, de ahí a que sea fácil, hay un mar de distancia porque, además, me están poniendo muchísimas trabas.
PA: Tuviste diferencias con el INE hace unos días, cuando intentaste ser diputado de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México. ¿Dices que te quieren cerrar el paso?
GFN: Para allá voy, para allá voy. El INE, por ejemplo, para ser diputado constituyente sin partido, me pedía un número grande de firmas, 70 mil, una cosa por ahí. Querían que, en vez de firmas, fueran copias de las credenciales de elector, para hacer la captura electrónica, ¿no? ¡Que eso es todavía más complicado! Te piden que formes una asociación civil, eso te cuesta 8000 mil pesos; darte de alta y disolverla al final del proceso. Disolverla te cuesta 25 mil pesos: 33 mil pesos, sólo para la asociación civil. Si  tuvieras que sacar copias de las 70 mil firmas, ponle barato, de a 50 centavos por copia, son 35 mil pesos más...
PA: ¿O sea que te están pidiendo pagar la cuota para entrar a la pelea?
GFN: Tienes que poner, por lo menos 100 mil pesos, de entrada, para participar en el proceso electoral.
PA: Y como independiente, pues es más difícil, ¿no?
GFN: Pues es más difícil, porque no tienes el apoyo de un partido millonario.
PA­: ¿Eso se lo piden a todos, parejo?
GFN: Sí, es una.... es un requisito. Justo lo que están haciendo es dificultar a la gente la participación sin partido. O sea, tienes que cumplir con esos requisitos, tienes que abrir, además, una cuenta bancaria especial, dada de alta en Hacienda... 
PA: Están poniendo bastantes obstáculos para entrar como candidato independiente, cuando se supone que todos tenemos derecho a ser votados, ¿no?
GFN: ¡Exacto! La supuesta apertura a las candidaturas independientes era para quitar la traba que suponía el que, forzosamente, un partido tuviera que abanderarte para ser candidato.
PA: Estamos en 2016. Aproximadamente, en un año y medio comienzan las precandidaturas. Ya no estamos tan lejos. Andrés Manuel y tú serían los candidatos más fuertes de la izquierda; si él te pidiera que, en vez de competir, fueran juntos para la presidencia de la república...
GFN: Yo creo que debemos ir juntos y el que tenga más fuerza es el que debe encabezar.  Si en el momento en que se tome la decisión, él sigue siendo el candidato más fuerte, pues habría que apoyarlo. Y creo que no sería nada inconveniente que él lo pidiera. Y a la inversa, yo pediría lo mismo. Si yo lograra construir una candidatura más fuerte, creo que lo menos que podría hacer es apoyarme.
PA: La elección de 2018 es una elección muy esperada, va a ser interesante, ¿no?
GFN: Pues, la fe, la esperanza de la gente se da en una cosa de ese tipo. Creo que hay que romper esa esperanza. ¡Fíjate lo que voy a decir! Habría que romper esa esperanza, en el sentido de que la gente cree que una persona va a cambiar el país. No, no es una persona la que va a cambiar al país, no basta con el voto; la gente tiene que hacer un proceso de rebelión, un proceso de transformación de fondo para cambiar el sistema económico y político del país. Yo he insistido en eso y pareciera que cuando digo eso, quién sabe qué estoy diciendo. La gente tiene que hacer su parte, debe entender que tiene que ir más allá del voto.
PA: Creo que todavía somos un pueblo bastante inmaduro, ¿no crees Gerardo? Se cree que nada más los políticos son políticos. Yo pienso que todo ciudadano está obligado a tener formación cívica y política para ser un ciudadano completo.  
GFN: ¿Cómo haces? ¿Cómo vas a tener una formación, si todo confabula contra esa formación? Si no tienes acceso a educación, pero inclusive, cuando la tienes. La educación se ha despolitizado, se ha simplificado; se ha hecho de forma que no tengas herramientas de ejercicio crítico y de libertad, de creatividad. Te han pavimentado en la cabeza, para decirlo claro. En la escuela, cuando vas a la escuela. Si no vas, estás peor. Está la televisión idiotizando a la gente, anulando todo tipo de pensamiento crítico, repitiendo mentiras, tergiversando la realidad. La gente la tiene dificilísima, si además trabaja diez horas al día, si además está mal alimentada, si además se la madrean, si además le hacen sentir que no vale. No, yo creo que todo es contracorriente. Mejor dicho, la fuerza vital de nuestro pueblo es tan grande que, a pesar de eso, va a hacer el proceso de transformación. Pero sí requerimos eso: un proceso de maduración, un proceso de politización, un proceso de conciencia; que va a trompicones, ahí, avanzando.  Así son las cosas también. No creo que pueda ser de otra manera.
PA: Has hablado de que creciste como un ciudadano normal. Entonces, ¿cómo hiciste tú, estando como ahora la mayoría de la gente, que comienza desde cero y, digamos, no sabe nada en cuanto a cultura política? ¿Cuál fue el chispazo que te hizo decir  “voy a estudiar”?
GFN: Yo tuve mucha fortuna porque crecí con mi abuela, que era una mujer excepcional, aunque tenía tercero de primaria. Era una mujer con mucho carácter y con mucha experiencia. Era una mujer sabia y, además, ella se empeñó en que yo estudiara. Para que mi fortuna fuera todavía mayor, me tocó otra época; una época en que la universidad era una formación muy firme, marxista, muy fuerte; en la UAM. ¿Hoy en día? Hoy en día las abuelas no son como la abuela que a mí me tocó, no son esas mujeres que crecieron en otra época en que, aunque hubieran tenido poco acceso a la educación, su formación era bastante sólida y había valores.
 PA: Ahora la cosa es más frívola
GFN: Digamos que no hay valores. Cuando digo esto, parece que estoy hablando como viejito. Pero, te pongo un ejemplo, grotesco, si se quiere. Bueno, pues te secuestran, pagas el rescate y te matan. ¡Bueno, pues no hay valores, cabrón! A eso me refiero. No, no estoy de puritano. No, cabrón, o sea... ¡la palabra!
PA: Los Corleone bailando en su tumba.
GFN: ¡Sí, sí! No hay valores en nada. O sea, alguien de tu colonia, si era un ladroncito, pues no robaba a los de la colonia. ¿Te das cuenta de lo que digo, cuando digo que no hay valores? ¡Que no hay nada! Es un deterioro muy fuerte, y en todos los ámbitos de la vida. Entonces, frente a ese nivel de deterioro, tienes que hacer una cosa de fondo, grande, que es construir otra sociedad. Poner en el centro valores, los que sea que decida la sociedad, pero que los haya. Y eso, construir un nuevo orden económico, político y social; que me parece que es lo que está en el ambiente. Ahora, también es cierto y lo veo en los compañeros que fueron conmigo en la universidad, tienes cosas de personalidad y tienes cosas de conciencia.
PA: Los antiguos hippies, ¿no? Esos hippies que ya se retiraron del peace and love.
GFN: Pues ahí andan algunos, resistiendo a su manera. Pero otros, de plano, pues avasallados por el sistema, ¿no? Que también se entiende, porque está cabrón mantener tu nivel de consecuencia y de resistencia. La gente espera que ya que se te pasaron los ardores de la juventud y demás, pues ya te adaptes. Yo decidí el camino que he tomado y estoy muy satisfecho.
PA: Y antes de entrar a la universidad, ¿tenías ya la intención de ser un luchador social o político?
GFN: Sí, yo había sido dirigente en mi preparatoria. Fui presidente de la sociedad de alumnos. En la preparatoria me di cuenta de que tenía características de liderazgo. Se fue dando, digamos.
PA: ¿Entonces, tu abuela te infundió un sentido de justicia también?
GFN: Sí, cómo no, era una católica muy creyente. De esos católicos que ayudan al prójimo, que tienen una conducta social de compromiso.
PA: Aquí vuelve esa cuestión de los valores que tanto comprometen a la política (la buena política), como a la propia religión, lejos de lo institucional. Cierta ética que “debe” haber. Pero en cuanto a la religión, me refiero a ella en su forma primaria, a la materia prima de la religión y no la tergiversación que hay ahora.
GFN: Pues yo diría que en la religión no hay tergiversación. Como todo lo humano, tiene en realidad, un componente político y de control. La religión, desde mi punto de vista, siempre lo ha tenido. La gente no lo quiere ver porque está ligada a su fe y dicen, “no, lo que pasa es que la religión está bien y lo que está mal son los hombres que la aplican”. “El partido está bien, pero son los políticos los que lo echan a perder”.  Entonces, hacen esa diferencia que es falsa. Mira, nuestra sociedad es una sociedad de control, de dominación, y las instituciones están para eso. Creo que hay que hacer que las instituciones no estén para eso.
PA: ¿Y en cuanto a los valores?
GFN: Te decía que no es un tema puritano. O sea, tú vas a una elección y ganas o pierdes; el que tiene más votos gana y el que tiene menos pierde. ¡Y no cuestionas! Hay una serie de triquiñuelas que se dan en el proceso y tal y tal y tal. Bueno, pero al final quien tiene más votos gana. ¡Pues ni eso! El que gana, si es de izquierda, pues le roban la elección. A eso me refiero, digo que no hay un marco mínimo donde tú, como candidato, te puedas mover sin ingenuidad: sabiendo que hay trampa, sabiendo que la vida no es honor y dignidad. Bueno, eso está roto en el país. Hay un deterioro muy grande.
PA: Vas a apoyar a Javier Corral para el gobierno de Chihuahua, ¿verdad? Entonces, algo bueno ha de tener la derecha para ti.
GFN­: ¡No, nada! Él es una excepción. Si tú me preguntas qué ha hecho el PAN: ¡pues nada, hombre!
PA­: ¿Y por qué apoyar a Corral?
GFN­: Porque es un patriota, es un hombre honorable. Porque ha defendido el petróleo, ha defendido la energía eléctrica, ha confrontado a las televisoras. Es un hombre de derecha patriota. Lo digo de otra manera: yo estoy convencido que en este proceso de transformación del país caben priístas, panistas patriotas, perredistas, petistas, de todos los partidos, y hombres o mujeres sin partido. Entonces, en ese plano, tienes coincidencias con él. A ver... Zambrano es de izquierda, fue guerrillero y preside la Cámara... ¿Qué coincidencias tengo yo en este momento con Jesús Zambrano? ¡Ninguna!  Tú ves las posiciones de Corral y ves las posiciones de Zambrano. Te puedes quedar con la imagen de que éste es panista y de derecha y la chingada... De repente, dices bueno, pues éste está votando lo que debería votarse y éste que debería estar votando lo que ha estado votando Corral, pues está convalidando las cosas que le tocan al pueblo.
PA­: Y fíjate como le llamaban a Zambrano...
GFN­: Sí, el “tragabalas”. A eso me refiero. Entonces tú no te puedes ir por las categorías tradicionales. A ver, ¿porque este es de MORENA, es muy bueno? ¡Pues, no! O sea, hay una bola de arañas ahí. ¿Quiere decir que MORENA está descompuesto? ¡Pues tampoco! Hay compañeros muy valiosos, empezando con el propio López Obrador. Tengo diferencias con él, pero de ahí a que le escatime lo que es y representa, pues hay un mar de distancia.
PA­: Y hablando de eso, ¿por qué hay tanta distancia entre tú y López Obrador? Hay mucha polémica por esto. ¿Tuvieron algún problema? ¿Es una cuestión de ego?
GFN­: No, él tendrá que responder lo que le corresponda.  Yo no tengo ningún problema. Yo lo he apoyado todo el tiempo. Ahí están mis posiciones, ahí están mis planteamientos. No he sido incorrecto, mucho menos desleal, con él. Creo que el problema lo tiene él, no yo.
PA­: En cuanto a tu formación política, ¿te consideras marxista?
GFN­: Yo tengo una formación marxista muy fuerte.  Es una base solida. Y luego, he seguido leyendo.
PA­­: ¿Ves un México socialista? ¿Como Venezuela?
GFN­: Yo estuve en Venezuela y no veía un sistema como éste. Con bastante gasto social, quinta matrícula universitaria, ni un niño pidiendo limosna; con un presidente que invocaba a Dios cada tres minutos, como era Chávez. O sea, era muy singular el sistema. A la gente le genera resistencia lo que han hecho. ¿Socialismo? No, es falta de libertades. Un gobierno que esté con el pueblo. ¿Populista?  ¡No, cabrón! ¿Estar a favor de la gente es incorrecto? ¿Perdón? Yo no he querido ponerle nombre, justo por eso, porque se distorsiona lo que quieres decir. Entonces lo digo de otra manera: educación para todos, trabajo bien pagado, contrato colectivo para todo trabajador del campo o la ciudad, seguridad social para todos, vivienda para todos, alimentación tres veces al día, justicia y libertad. ¡Eso es de lo que estamos hablando!
PA­: Somos un país muy complejo, con enormes diferencias, pero ¿qué crees que nos defina, qué tenemos en común?
GFN: Bueno, eso, que somos mexicanos, que tenemos el mismo idioma, que tenemos una raíz común.  Creo que es parte de nuestra fuerza esa diversidad cultural, y es parte de la riqueza, parte del valor que tenemos.  Creo que nosotros debemos rescatar eso  porque, en realidad, el problema no es que seamos muy diversos; el problema es que nos están haciendo igualitos y no nos damos cuenta: en la ropa, en la comida, en las maneras, en el no pensamiento, en la manipulación. Me parece que justo lo que tenemos que hacer es  rescatar nuestra raíz.
PA­: Y unirnos, ¿no?
GFN­: Primero rescatar nuestra raíz, sentirnos, ¡valorar lo que es nuestra raíz, hombre!
Somos un pueblo con mucho valor, mucha fuerza, mucho carácter; con una tradición de lucha, inclusive, muy sólida en todos los estados de la República. Esas potencialidades tenemos que reunirlas, efectivamente, unificarlas en un objetivo: ser una nación independiente y soberana. Y que tenga la gente oportunidad de desarrollar sus potencialidades.  Yo creo que es por ahí, pero pasa por una revolución. Cuando hablo de una revolución, es una profunda transformación de la sociedad.
PA­­: ¿Esa es tu propuesta central, una revolución no violenta?
GFN­: Sí, es en lo que he venido insistiendo. 
PA­­: Para seguir con ese mismo enfoque positivo, ¿qué libros o autores  recomiendas a los jóvenes de ahora?
GFN­: Fíjate que cada que me preguntan eso, mi primer reacción ha sido de rechazo. Que lean lo que les de su chingada gana, pero que lean. Francamente, yo creo que un primer problema es que la gente no lee. Entonces, a todo mundo le digo, mira, hay un chingo de libros; y aquí tengo una pequeña muestra, demasiados libros. ¡Pues agarra uno! Si te aburre, pues agarra otro; y si no te gusta, pues otro, otro, y otro. Hasta  que agarres un libro que te conmueva, que a ti te diga algo y que no lo quieras soltar.
PA­: Leer por placer
GFN­: ¡Claro! Porque la lectura es un placer, no es una maldición. Ni es aburrido, ni es un castigo, ni es porque no tengas qué hacer...  ¡No! La gente que lee viaja, entiende, percibe otras formas de ver la realidad.  Entonces, nuestro primer problema es que la gente lea, ése es un primer problema. Y sin embargo, te digo que sí tengo la intención de hacer un listado de libros, de historia por lo menos, que creo que la gente debe leer. Creo que sí es necesario.
PA­: El año pasado sacaste un libro. ¿De qué trata y dónde podemos conseguirlo?
GFN­: “La Casa Blanca: historia de un compromiso incumplido o la venta del país”. Trata de un compromiso del desgobierno de Peña para deshacerse de ese monumento a la corrupción, que es la Casa Blanca. Y ahí lo cuento, luego hago un balance de los agravios en contra del pueblo. Y te llamo a la acción también.  Es un libro bastante completo, diría yo, vale la pena. En  Amazon, en tiendas digitales y conmigo, en noronalibrero@gmail.com.
PA: Dentro de esta crisis social y en todos los ámbitos, ¿qué mensaje le darías a la sociedad?
GFN: Que hay que vivir y que vivir es luchar, vivir es comprometerse. Vivir no es acobardarse, vivir no es sobrevivir, vivir no es justificarse. La vida es incertidumbre. Hay que vivir, pero tienes que vivir con  plenitud. Si tú andas de timorato por la vida, no vas a ningún lado. Nos va a chupar la bruja igual a todos, eso es inevitable. Yo le digo a la gente, pues hay que tomar riesgos.  ¿Y entonces estás invitando a la gente a que se muera? ¡Pues no! Si la gente alza la voz y se rebela, entonces al gobierno no le sirve meter a nadie a la cárcel, no le alcanzan las cárceles.
PA: ¿Vivir intensamente?
GFN: ¡Vivir, vivir!