Crepuscular (Nuevo)

domingo, octubre 26, 2014

La comunión con los amigos es como una fogata protectora.

jueves, octubre 16, 2014



Caminata por Insurgentes
Hacía mucho tiempo que no daba una caminata por Insurgentes. Hoy miércoles me decidí. Pese al sol, que contradice al creciente frío que se siente por las noches en la Ciudad de México, caminé a solas con un periódico bajo el brazo que compré en un puestecito. Después fui a un Sanborns, donde comí y leí acerca de los temas nacionales que tienen con fiebre alta y en alerta máxima a todo el país. En la portada de El Universal: una foto de Murillo Karam, Procurador de Justicia, con sus dos manos juntas y agachado. Se alcanza a ver su mirada, una mirada de preocupación y, si uno piensa mal y analiza, de cierta responsabilidad por los hechos de 43 estudiantes desaparecidos desde hace veinte días. "¿Y ahora qué vamos a hacer?"
Si al gobierno le preocupa la imagen internacional que se tiene de él, la batalla ya la tiene perdida.

Acerca del caso de Ayotzinapa


Criminalizan a los estudiantes, a los maestros, a los padres de familia afectados, que exigen en Guerrero la aparición con vida de 43 estudiantes desaparecidos desde hace algunas semanas. Los llaman vándalos, delincuentes, porros.
Y las autoridades responsables, coludidas con el narcotráfico, ¿qué son? Se juzga a los de abajo con un pragmatismo inconsciente y egoísta.
¿Y los de arriba? ¿qué son?, vuelvo a preguntar. Ellos son los verdaderos vándalos, los sátrapas, los hijos de puta que aparentan no tener conciencia y que se esconden en sus casas de lujo, llenos de dinero sucio en sus bolsillos. Esto tiene que acabar ya. Si México ya es una pesadilla en muchos sentidos, no quiero imaginar qué será después si no ponemos un alto pronto.

martes, octubre 14, 2014

El beso

Besar no es sólo besar,
besar es recordar
es suspender el tiempo
en los renglones del vacío,
besar es crear una historia,
un recuerdo que nunca se marchará.

lunes, octubre 13, 2014

Cada noche en Madrid

Cada noche en Madrid, después de la fiesta de afuera, me iba a la fiesta de dentro, acompañado de una buena botella de vino, de esos riquísimos y hermosos que hay por allá. La compraba en una tienda de chinos donde siempre tienen un destapacorchos listo. Llegaba al hotel ya descorchada, a la fiesta de dentro, donde en un pequeño escritorio escribía, escribía y escribía, a solas con mi pluma.
Tristes guitarras



Inmóvil e infame mujer
que encerrabas mis guitarras
en el armario,
para que no hiciera magia

Pobres de ellas
que no respiraban,
sino hasta que cuenta me daba.

Hoy vives lejos de mí
encerrada en el llanto de tu pasado,
como roca que no quiso ser llama.

Tu encierro ya no es mi encierro,
desde que decidí echarte de casa,
a la que deseabas convertir a tu imagen y semejanza