El Sol

viernes, agosto 22, 2014

Impresionismo

Un crítico de manera despectiva dio origen a la palabra "Impresionismo". !Qué ironía! Los críticos colaboran a veces contra su voluntad.

Mexicano cantará en concurso dedicado a Joaquín Sabina

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Ciudad de México, 18 de agosto de 2014.- El mexicano Pablo Aldaco (Hermosillo, Sonora, 1989) es uno de los seis finalistas que competirán en el Concurso Sabina por Aquí, a realizarse en la ciudad natal del cantautor Joaquín Sabina.
Los seleccionados participarán el 6 de septiembre en un concierto que habrá de celebrarse en la iglesia de San Lorenzo (Úbeda) y competirán por dos reconocimientos: el premio del jurado y el galardón del público, cada uno dotado con mil euros y un trofeo conmemorativo.
Además, los ganadores tendrán la oportunidad de grabar una maqueta en el propio estudio particular de Joaquín Sabina, quien “ha expresado su voluntad de contribuir en el financiamiento de los premios”, según el jurado del certamen.
En el acta del jurado se lee también que “los criterios principales para la resolución de esta lista de finalistas fueron: la calidad interpretativa, la creatividad personal de los mismos para abordar dichas interpretaciones y el cumplimiento de las normas establecidas en las Bases que rigen este concurso”.
El certamen fue convocado por la Fundación Huerta de San Antonio de Úbeda (Provincia de Jaén, España) y el Colectivo Peor para el Sol, a partir de versiones de canciones de Joaquín Sabina, en el marco de las I Jornadas y Concurso Sabina por Aquí.
El objetivo es “cumplir con la cuenta pendiente de la ciudad de Úbeda para con su ilustre cantautor, Joaquín Sabina, identificarlo con su ciudad natal y destacar su relevancia para que sea profeta en su tierra”.
Pablo Aldaco, radicado en la ciudad de México desde hace cinco años, es el único mexicano seleccionado para contender en el certamen. Ha grabado tres discos: Pablo Aldaco (2011), Nube de verano (2012) y Primeros vuelos (2014).
El joven cantautor ha destacado también como poeta. Tiene en su haber los libros Las aguas del regreso (2005), La noche que se expande (2011), y forma parte de la antología Poetas nacidos en los 80´s, (Editorial Tinta Nueva, 2008).
Los finalistas, todos ellos cantautores noveles son los siguientes: Bel, Úbeda, España; Elisa de Prada Cuevas, La Carolina, Jaén, España; Juan Miguel Redondo, Madrid, España; Martín Ros, Uruguay; Pablo Aldaco, México, y Rafa Álvarez, Alcalá la Real, Jaén, España.

La Silla Rota / Efekto Noticias

jueves, agosto 21, 2014

"Nadie sabe cómo será, pero todo el mundo anda diciendo que el oficial que fusile al coronel Aureliano Buendía, y todos los soldados del pelotón, uno por uno, serán asesinados sin remedio, tarde o temprano, así se escondan en el fin del mundo"

-Gabriel García Márquez, Cien años de Soledad
Padre, has vuelto a nacer:

En este mes cumplirías 70 años y yo no soy quién para decirte que no debías irte. Hay que dejar atrás el egoísmo de quienes se lamentan e injurian a eso que llamamos muerte. Pero es una realidad que la energía se transforma y en el soplo de la noche flotas. Sólo hace falta, objetivamente, mirar más allá de lo que dictan nuestros ojos ciegos.
Aquella noche se escuchó una voz decir a los ateos:

Vaya que si ustedes creen que vida sólo hay una, les diré que aciertan, pero que esa vida guarda todas las vidas que, para su molestia, vendrán una tras otra, después de su aparente muerte.

miércoles, agosto 20, 2014

  • Yo sólo soy un compendio de hojas que se agitan y que cambian de lugar.
  • Cae un objeto en el piso de arriba a las once de la noche. Nunca sabré qué fue. Sólo el sonido delató el suceso.

domingo, agosto 17, 2014

Ahora leo El Spleen de Paris de Charles Baudelaire. 

Breves historias contundentes. Poeta panteísta y maldecido. Célebre bebedor y autor, también, de Los paraísos artificiales. Fumador de hachís. Amigo y enemigo de París. Descripciones crueles, descripciones dulces. Poeta del siglo XIX. Contrajo la sífilis. Se enamoró de Jeanne Duval, su musa. Alma gemela de Poe. Tanto, que hasta él mismo escribió una biografía sobre él. Dos continentes los separaban

sábado, agosto 16, 2014

Melancolía
Y de pronto... la melancolía. 
Galopa y, de fondo, Aute.

Roba el fuerte impulso del grito,
navega en mi sangre inquieta.

Quiero dormir una siesta eterna
y despertar con cantos de sirena.


Dentro de un mundo fantástico
se cuenta que las brujas
convierten en polvo el cielo
y que las caricias son sólo propiedad de Dios
aquel divino seudo, que dio palabra
y quiso fuéramos súbditos

Mundo de pleno esoterismo,
donde las cosas cambian cual magia de vara
los aires helados
se vuelven en desiertos
tórrido y feos
y bellos, también, cierto, en ocasiones

Si viviéramos todo lo que relatamos,
todos los que relatamos esto,
pudiéramos siquiera marcar,
una parte del mundo
Viaje a España

Este 01 de Septiembre me embarco en un avión a Madrid y dejo México por un tiempillo. Soy finalista en un concurso de canciones de Sabina, donde cada uno de los integrantes lo hará muy a su forma y a su estilo.
Voy con todo para ganar, pero sobre todo para participar y dar lo mejor de mí. Somos 6 finalistas.
Estos días me enfocaré en salir adelante en cuanto a todo lo relacionado en lo profesional.

martes, agosto 05, 2014

lunes, agosto 04, 2014

Amor de viaje


Yo tenía una novia a los 17. Le decían "asaltacunas", porque tenía 23, y a mí "saltacunas". Se llamaba Enia y deseo que aún así se llame.

La conocí en la Ciudad de México, por rumbos que ya no recuerdo. Iba con un noviecillo muy formal, de corbata y de saco. Supongo, de esos que duermen muy temprano para, con el pie derecho, levantarse e irse a la oficina.

De pronto, mientras leía poemas de mi libro, noté que aquella mujer de ojos verdes me miraba. Fue la telepatía lo que pudo habernos unido.

Su mirada de noble gata, pero al final felina, arrojaba mis versos a un lugar muy particular, que nada tiene que ver con la elocuencia. !Cuál poesía!

La cosa es que, tras una crisis de adolescente, me largué unos días a Guadalajara. Me embarqué en un avión, sin compañía, sin demasiada preocupación y con mis ojos perdidos en un horizonte incierto.

Ahora recuerdo que antes de partir, vi a mi abuela materna por última vez. Ella estaba en la ducha, entreabrí la puerta y me dijo: "Que te vaya bien, mijito!". Nunca imaginé que no la volvería a ver.

Un amigo me recibió en el aeropuerto, para después ir a su casa. Una casa de estudiante, situada cerca del parque Agua Azul, en Guadalajara .

Él estaba muy concentrado en sus estudios y yo sólo quería aventurarme, recoger historias, entablar conversaciones, deshacerme de ese desvarío de la juventud temprana. Yo sólo quería beber, beber y beber. Escribir versos, ripios, cuentos, cantar, tomarle sabor a la vida. Él sólo quería estudiar, y estaba en su deber. Me sentí solo y de sobra.

Le di una bofetada el día en que me hastié de su indiferencia. Después, corrí despavorido y abordé uno de esos buses que van de Agua Azul al Centro de Guadalajara.

Para no sentirme tan solo, me mantuve en contacto con aquella chica vía internet. Las conversaciones iban subiendo de frío a templado, de templado a caliente. Hasta que decidimos vernos en Guadalajara poniendo, de antemano, hora, día y lugar.

No había nada más que una guitarra esperándome cada mañana y el guiño de una recepcionista llamada Eutimia. Me hospedé en un hotel barato, con una digna ventana que daba a la calle.

El dinero, de poco en poco,  iba acabándose y del amanecer a la tarde, me dedicaba a cantar en las distintas plazas que rodean el Centro de la ciudad. Plaza Guadalajara, Plaza de la Liberación, Plaza de Armas. Yo era un peatón sin rumbo, en espera de una mujer.

Horas antes de su llegada, el pulso de mi corazón adolescente se iba transformando de líquido a fuego. Y ahí estaba la pelirroja, cansada, pero con un aire de satisfacción y lentes oscuros, en el Sanborns de la Av. 16 de Septiembre, tomando un café, un poco despeinada. Nos saludamos con un beso en los labios.

Después de algunos cafés, tomados de la mano y haciendo realidad un sueño, salimos a buscar una habitación.

El hotel despedía cierto aire de romanticismo colonial. Madera, luz tenue y  el clásico letrero de no fumar. En la puerta, el de "no molestar".

Lo primero que hizo la chica fue ir a la ducha. Después de tantas horas de camino, un baño no le venía mal. No puso seguro a la puerta. Aproveché y la sorprendí con la piel en que nació. !Cómo te atreves!, dijo y sonrió. Pero en ella no había vergüenza.

La cama rebotaba todas las noches, como si se tratara de un ring en una pelea estelar. La fuerza de una muñeca de veinticinco, contra la de un novato y calenturiento trovador. Nunca importaron sus días, ni sus lunas.

La guerra siguió y después de algunas cervezas, parranda y visitas guiadas, nos largamos a Tuxpan, Veracruz. Por la rambla del río del mismo nombre caminamos.

Nuestra habitación olía a hierba de marca María, y !por suerte aún no me gustaba el tabaco!

Ella trabajaba de mesera y yo de vago. No parecía molestarle, sólo me decía "!Ah... ya veo esos ojitos, rojos, muy rojos!" Yo me echaba a reír y después de una buena plática, la noche terminaba en el último acto.

Después viajamos a Jalapa, donde finalmente nos separamos. El dinero se había acabado, así que por primera vez trabajé. Fue ahí donde mi destino comenzó a erguirse.

Ganaba mis días tocando la guitarra en la Plaza Juárez del Centro de Jalapa. Mi boina verde servía para que la gente de la Atenas veracruzana, depositara sus monedas. No era mucho ni poco, eran unos 120 diarios y con eso me alcanzaba para comer y para un hotel de mala muerte.

No olvido Los Lagos de Jalapa ni a ella reflejada en sus aguas.


domingo, agosto 03, 2014

El artista que piensa más en competir con otros, que en su propio arte, está jodido. Eso déjenselo a los mercadólogos

Cada vez que me siento triste


Cada vez que me siento triste 
espero a que un amigo se acerque,
como si desde la distancia lo llamara
con la débil fuerza del desamparo

Cada vez que me siento triste,
espero a que el timbre relampaguee,
a que unos puños enérgicos
revienten la puerta de mi casa

Cada vez que me siento triste,
nado en mis lágrimas
¿será acaso que estoy más solo 
que el más solitario?

Cada vez que me siento triste,
espero a que un milagro suceda;
pero el milagro - y ya me he dado cuenta-
es la propia vida, es la propia tristeza
esa oportunidad de respirar el llanto,
cuando no se sube ningún peldaño.

No basta con ser artista. Basta con crecer y crecer como ser humano, hasta llegar a ser un artista como persona.

Cae la lluvia y el asfalto ríe.