El Sol

viernes, marzo 27, 2015

La creatividad no tiene horario
Carta a un primo imaginario
No sólo se funciona de día, querido primo. La propia noche es un día completo. Las musas vienen, el poeta escribe... y los demás duermen. Las guitarras suenan y el cerebro de muchos, rima bien cuando la noche está sola.
Pero eso no es todo, querido primo. Aveces la formalidad azota hasta a los que son cultos, lectores, artistas incluso; y es ahí entonces en que las cenizas que quedan de un pasado de formación convencional, los obligan a condenar como "incorrecto" el dormir a "deshoras".
Pues, querido primo, son precisamente las "deshoras" las que rompen el molde.
Qué difícil es salirse de las normas, ¿verdad?
Empero, la noche también impone reglas rigurosas a quien la vive. Lo mejor es ser su amiga, escribir, leer, crear bajo su yugo y aprovecharla. Y vaya que si uno se alía con ella, las palabras llegan.
¿Acaso la creatividad tiene un horario? "Andá a cagar, pedazo de pelotudo!".
Un poco de esperanza

Si no se hizo lo que en algún momento se pudo hacer, sólo resta hacer lo que hay que hacer, pues la acción nunca muere, si dentro de uno existe una férrea voluntad.

lunes, marzo 16, 2015

La doble moral de "la droga" y el estrés como droga gratuita

Existe una satanización del concepto de lo que llamamos "drogas".

Salgo con Dylan al Seven en una noche de puente. Los gritos escandalosos de los borrachos contentos se escuchan. Siento nostalgia. Compro algunas cosas y una cajetilla de cigarros.
Unas cuarentonas... o casi cuarentonas con tacones, calculo, piden si hay Tonayan, tambaleándose, como esquivando al viento. Ojalá no les hayan robado el carro. !Puta madre! Está rica la bebida, beber, la fiesta, pero si a calidades vamos, al menos cómprate un Jimador, no la chingues!, pensé.
El joven de la caja, sin sarcasmo ni nada, me pregunta... ¿Y las chelas, qué onda, pues? Tardo un poco en contestarle y le digo... "Pues ya ves cómo es la vida y esas cosas": no es tan malo tomarse un break.
Eso de que el que no toma o no fuma es "sano", pues no, no es cierto, no lo comparto, no es garantía. Creo que las drogas, "drugs", como justamente se le llaman en Estados Unidos, son simplemente sustancias que están en todas partes, dentro y fuera de nuestro cuerpo. Todo lo que se llama droga es simplemente una sustancia que altera el sistema nervioso central, desde el azúcar, el café, el chocolate, hasta la heroína o... ¿el dinero?
Fíjense nada más lo que tienen el pollo, la carne y hasta las verduras; fíjense en el asunto de los pesticidas, el de los refrescos, el mismo chocolate, el azúcar, la harina, la leche, el aceite vegetal. Y muchas de esas sustancias, aparte de "envenenarte"... ni siquiera te ponen precisamente contento. Tristemente saben rico y lo peor, son necesarias.
¿Y el asunto de las drogas naturales, como las endorfinas? !Bienvenidas sean!
Pero... ¿y qué tal de la llamada hormona del estrés, el "cortisol"? En los buenos casos, el cortisol ayuda, protege, pero en elevados niveles de estrés, pasa factura. Es decir que podríamos decir lo mismo que con todo: "Evita el exceso, no te estreses demasiado".
Tome o no tome nunca defenderé a esos que se dan golpes de pecho y que te dicen con un tufo de orgullo "Yo no tomo", "Yo no fumo" "Yo no nada", y entrelineas te dan a entender con su actitud que están por encima de tu "madurez", que "ya han crecido", que ya "son responsables"; cuando, !sepa Dios qué demonios guarden en su interior de aparente sobriedad!

miércoles, marzo 04, 2015

La perra Dylan

Escucho a mi perrita tomar agua con un ruido enternecedor, cuando en esta casa ya reina el silencio de noche y las luces de la música se han apagado. Otro día espera, al filo de la senda que conduce al día postrero.
Ella me hace sentir vivo. Cuando no está, mi reclamo es su regreso.
Cada que salgo de viaje, si es que no la llevo conmigo, ella sabe que estoy por irme en cuanto observa que hago mi maleta y una rara mezcla de melancolía y la sensación de una niña que va a poder hacer travesuras sin que su papá la regañe, se delata en su mirada inteligente.
Mi perrita, la famosa Dylan, es de raza caniche, negra. Me la regalaron un día en que no me lo esperaba y... no creo en la casualidad, con sus pelos llenos de paja. Era un día cualquiera en que compraba unas cervezas con los amigos en un supermercado. Salgo y de inmediato un señor y una señora de aspecto campesino, casi como ruego, por no poder tenerla en su hogar, me dicen:
-Por favor, joven, mírela, mire sus ojos. Llévesela.
Mi amigo insistía en que no. El suspenso ayudó a mi decisión.
-Sí, démela, pero démela ya, porque debo irme.
Dylan llegó a mi vida en un momento turbio para mis sentimientos.
Y a veces no me doy cuenta de que ella está, aún la saque a pasear, pero últimamente dialogo con ella. Le cuento lo que me pasa. Estoy seguro que no lo hago por ingenuo. Sé que los perros huelen el magnetismo de las palabras. Hay muchas formas de entendimiento. Los perros saben escuchar.

domingo, marzo 01, 2015

Crimen y Castigo

Fragmento donde Dostoievsky delata en Crimen y Castigo su repugnancia por aquellos hombrecillos del "negocio por el negocio":

"La ciencia declara: ámate a ti mismo por sobre todas las cosas, pues en el mundo todo está fundado en el interés personal. Y amándote a ti mismo, tu capa seguirá entera, harás tus negocios en forma conveniente"

Sobre la reminiscencia y el dolor emocional.


1. f. Acción de representarse u ofrecerse a la memoria el recuerdo de algo que pasó, define la RAE.

Con evocar el significado de esta rebuscada palabra, podríamos aliviar al menos la desesperación por saber la causa de muchos temores "inexplicables" que de pronto se nos presentan.

El no estar conscientes de por qué nos sentimos ansiosos, tristes, deprimidos o desesperados -ya sea el caso- es sufrir doblemente.

Sucede que, por ejemplo, cada que salgo del cine, desde la infancia y hasta ahora, a mis veinticinco años, siento exactamente lo mismo: tristeza, angustia, sobre todo angustia.

El pasado se adueña del presente y nos despierta del sueño lúcido de vivir este último. Regresan, pues, como intrusos los "fantasmas".

Todo viene de las profundidades y el alma es un pozo intangible donde yacen abismos eternos, vacíos.

Por tanto la reminiscencia viene siendo, a resumidas cuentas, la repetición de un mismo sentimiento en una o varias circunstancias precisas que hemos guardado en la "lista negra" de nuestra memoria. Pero si identificamos esa "lista negra" de imágenes difusas, complejas, o hasta aveces por demás nítidas, tenemos la oportunidad de estrecharle una mano a nuestro amigo el fantasma.

II
Hay que sacar de paseo al niño

La niñez de cada ser humano está impresa para siempre. Por eso vivir como un niño es volar. La imaginación es un don que por gracia se nos dio a todos. Y, a determinada edad, ser un "niño grande" es ser un niño más consciente de las "trampas" que la cruda realidad impone.
Y en nuestra voluntad está el poder de atar el cuerpo a esta tierra por completo o sacar de vez en cuando a pasear a nuestro niño a los jardines más recónditos de nuestra primitiva ensoñación