miércoles, diciembre 28, 2016

Nuevo videoclip, nuevo sencillo Pablo Aldaco "El día que regreses".



sábado, noviembre 19, 2016

sábado, octubre 29, 2016

Dos excesos: excluir la razón, no admitir más que la razón.
Blaise Pascal
En domingo el tiempo se suspende...
Y tú... bailas con el estrés de la complicada vida?
Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad
.
Platón
En tiempos de violencia e incertidumbre, no queda más que refugiarse en la fogata de la amistad.
Un feminismo efectivo

Si queremos un "feminismo efectivo", que logre hacer conciencia, es primero necesario dejar de ver a los hombres como principales antagonistas, o peor, como enemigos de las mujeres, y hacer hincapié en el que el machismo es un problema cultural que trasciende géneros.

Es una labor difícil, la campaña debe ser amorosa, no de odio. De otra forma, será contraproducente.
Es bueno para el corazón ser ingenuo y para la mente no serlo

Anatole France
Ah, la delicida del sol en otoño auténticos atardeceres, auténticos soles ardientes..

domingo, octubre 02, 2016

Días de otoño

Me invade una calma otoñal. Pierdo las malas hojas. En la cúpula del árbol, reverbera la magia.

viernes, septiembre 09, 2016

jueves, septiembre 01, 2016

Bajo perfil

A veces, es bueno guardar bajo perfil: en la calle, en la escuela, con los demás o, a solas; para que lo que uno tiene estalle, a su debido tiempo y sorprenda con claridad de manera positiva: siempre.

jueves, junio 09, 2016

Morena crece

@pabloaldacomar 07 jun 2016 17:34
  
 
Foto propiedad de: Internet
 La mayoría de los medios de comunicación ha malinformado, sobre todo, en los principales programas de televisión. La noche del domingo parecía que la consigna de los reporteros era “López Obrador no es nadie”, “MORENA no sirve”, “AMLO es un perdedor”. Anticipándose a los resultados oficiales, los medios, desde muy temprano, comenzaban a dar resultados ficticios. Como si las encuestas de sus firmas predilectas fueran la última verdad. Sin embargo, se ha comprobado que las casas encuestadoras son sólo una pequeña sombra, un espejismo de los resultados oficiales.

Muy, pero muy lamentable fue también el soberbio triunfalismo de los candidatos que, ni madrugaba el proceso, y ya levantaban sus manos en conferencia de prensa, declarándose definitivos triunfadores.

Tuvo incluso, que salir al quite y tachar de irresponsables a los mismos, el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova. El mensaje fue claro: No se anticipen. No sean irresponsables y esperen los resultados oficiales.

Tampoco es cierto que la jornada se vivió “en paz y tranquilidad”, como tanto presumieron las autoridades: más de un centenar de detenidos en Oaxaca, 14 casillas especiales suspendidas en Tlaxcala, así como la presencia de gente armada; militantes del PRD encañonados y detenidos, arbitrariamente, en retenes. Una cabeza humana abandonada en un municipio de Veracruz, junto a una leyenda del narcotráfico, dirigida al alcalde perredista del municipio de Emiliano Zapata, Daniel Olmos. Violencia e irregularidades en Tamaulipas, compra de votos a diestra y siniestra.

Esto por citar lo mínimo. Tranquilas fueron las declaraciones del gobierno, pero no los hechos.

Un humor infantil y preocupante corre por las venas de los políticos de este país. Tanto a ellos, como a nosotros, nos hace falta crecer como ciudadanos. Sigo pensando que votar es, aún con la bazofia que son nuestros institutos electorales, por el momento, la herramienta más práctica y contundente con que tenemos la posibilidad de elegir y cambiar a nuestros gobernantes. Como sociedad, para fortuna o desgracia, nunca dejaremos de ser entes políticos. De cada ciudadano depende ejercer su voto como algo ético y libre. Seguiremos creciendo como sociedad, en tanto materialicemos nuestra voluntad política en el voto. ¿Es acaso la apatía algo productivo? No lo creo.

Pero a decir verdad, MORENA sigue creciendo a buen trote. El cálculo y la ambición política de sus líderes, conforme se da cada elección, se han ido cumpliendo. Dicho partido político, no alcanza ni siquiera los tres años de edad y ya se perfila como tercera fuerza electoral, por encima del PRD, que tuvo en algunos casos que ir en alianza con el PAN, para seguir en la pelea.

El partido de Andrés Manuel López Obrador mostró músculo una vez más, en la capital del país, en la elección de la Asamblea Constituyente, y se reafirma como primera fuerza en dicha entidad. Se llevó 632,436 votos (es decir, poco más de medio millón de votos), contra un PRD cada vez más débil, que alcanzó los 552,255. Son las primeras elecciones a gobernador en las que participa. En Zacatecas, queda en segundo lugar. En Oaxaca y Veracruz, MORENA fue el tercer partido más votado. Esto, sin contar las impugnaciones y procesos judiciales post-electorales que se avecinan, dado el reclamo de éste y otros partidos, de un recuento voto por voto.

MORENA se llevó, aproximadamente, 2 millones 500 mil votos en todo el país.
Subestimar su reciente conquista, es no querer verla. Sin embargo, el tiempo dirá si la honestidad de la cual presume AMLO, es su baluarte o sólo un pretexto discursivo más, para posicionarse como otro vulgar partido.

jueves, mayo 19, 2016

“Los únicos derrotados son los que bajan los brazos. Te puedes caer una, dos, tres o 50 veces, pero vale la pena volver a empezar. Aunque sientan dolor nunca se dejen llenar de odio el corazón. El amor como el odio son ciegos, pero el amor construye”

José Mujica.

sábado, mayo 14, 2016

Anoche algo oprimía mi pecho. Era la angustia sofocante, junto con el mal clima de la ciudad. Era un vacío, de ése al que uno no le encuentra razón precisa. Después, hablé contigo y mi dolor se juntó con el tuyo. Éramos dos. Tú también sufrías. También algo te dolía.

martes, mayo 10, 2016

Siempre he pensado que las personas que tienen el don de la pintura... hacen excelentes masajes. Concentran una rica energía en sus manos.

jueves, mayo 05, 2016

La fama es mental. Entrevista de Pablo Aldaco a César López, “El Vampiro”

@pabloaldacomar 03 may 2016 20:53
  
 
El Vampiro
El Vampiro
Foto propiedad de: Internet
La plática se lleva a cabo en una conocida cafetería de la Colonia del Valle en la Ciudad de México.
De larga cabellera rubia, el Vampiro luce desenfadado. No tiene mucho tiempo, sin embargo no parece presionado. Al contrario, el aura desinteresada y curiosa que lo caracteriza hace que la conversación comience mucho antes del REC de mi grabadora. El clima de la tarde es inspirador. Nos sentamos en una mesa al aire libre. Hace calor.
César López “El Vampiro” llegó con su equipo de prensa, el chofer y su manager, quienes propician que esta conversación se lleve como si ellos no estuvieran.
Nacido en Guadalajara, Jalisco, cada mes viene a la capital, procedente de Los Ángeles, donde vive. Actualmente Jaguares no está tocando. Más adelante volverán. Ahora trabaja en un proyecto, “Monoplasma”, junto a Víctor Monroy, vocalista de la agrupación Pastilla.
“El Vampiro” se desenvuelve con esa tranquilidad que algunas veces es sinónimo de felicidad, de gratitud hacia la vida. Es polémico en las redes, politizado, enterado de la realidad social nacional y ferviente crítico del régimen.

PA: ¿Tu pasión por la guitarra, por la música, se fue dando como algo natural o es hereditario?
CL: Mi papá era guitarrista, era músico. En la casa había guitarras, bajo, batería, teclados cables, pedales... Para mí era muy fácil... digo, más fácil que para otras personas, porque obviamente si quieres tocar guitarra o lo que sea, y eres primera generación, cuando menos tienes que... ¡comprarla! ¿no? En mi caso no, ahí estaba todo. A mi papá le gustaban mucho los boleros. Los Tres Reyes era su trío favorito. Y sí, Los Tres Reyes para mí son los mejores. A Los Tres Reyes pertenecía el primer cantante de Los Panchos, que es Hernando Avilés; cantaba precioso. Se sale de Los Panchos y forma Los Tres Reyes, con dos hermanos: Gilberto y Raúl Puente. Gilberto Puente yo creo que es uno de los requintistas... el más virtuoso del mundo. Él vive en Laredo, Nuevo Laredo, Tamaulipas. Es aduanal, no sé todavía si trabaja en eso, ¡pero es buenísimo, increíble! Hasta Johnny Marr de The Smith llegó a mencionar a Gilberto Puente, a quien yo conocí porque era amigo de mi papá.
PA: Al principio, en la música, uno se va formando naturalmente, por el oído, al escuchar diferentes canciones... Cuando se es niño, todo está virgen, libre, sin perturbaciones...¿Qué rola o qué tonada se te quedaron grabadas y quisiste imitarlas por primera vez en la guitarra?
CL: Sí, sí, mira... la primera canción que aprendí en mi vida fue “La cucaracha”...
Esa fue por mi papá. Yo empecé como a los cinco, seis años. Entonces mi papá me manda a hacer una guitarra chiquita, acústica. Para mí era un juego.
Ahora hay un acceso increíble en internet... si te quieres aprender una canción hay un millón de lecciones en las redes, y ¡no!, mi generación se formó justamente, como dices tú, por oído. La primera canción que dije “¡quiero tocar!”, fue la de Heartbreaker de Led Zepellin. ¡Y me acuerdo que me costó mucho trabajo! Y ve tú a saber cómo sonaría, yo creo que bien mal. Pero la fui perfeccionando... Y sí, ésa fue la primer canción de la que me acuerdo... comencé a medio sacarla por oído.
PA: ¿No te gustaría volver a esos momentos en los que no había nada más que escuchar algo, sin estar pendiente de las redes sociales, del smartphone?...
CL: Antes te comprabas un disco, no tenías la oportunidad de tener el iphone, que tiene... veinte mil canciones ahí.. y lo escuchabas un millón de veces. Lo grababas en tu casete y lo escuchabas muchísimas veces, porque tampoco tenías dinero para comprar muchos discos. Entonces sabías perfectamente todo. En los discos de Pink Floyd, de Led Zepellin, de The Beatles, si me le llegaran a cambiar una notita, ligeramente lo podría distinguir. Porque lo tengo así, perfectamente... metido en mi cerebro.
PA: ¿Por qué te dicen “el Vampiro”? ¿Es cierto que de adolescente te ponías una capa?
CL: Yo tenía una capa, una capa de un grupo de heavy metal. Eran unos chavos de Sinaloa que estudiaban en Guadalajara... se llamaban Exus... mi hermano y yo éramos súper fans de Exus. Fueron los primeros que vimos -bueno, también estábamos muy pequeños- que traían sus marshall, con sus mallas, onda Iron Maiden...
Ellos tenían un vampiro, que era su logotipo, y mandaron a hacer como una capa... no se quién mandó a hacer una capa, total que yo me la quedé. Y a veces me la ponía y me iba a la iglesia que estaba cerca de la casa, porque siempre fui muy irreverente y me causaba mucha gracia hacer renegar a la gente con esas cosas.
Acuérdate de que era la época en que estaba Ozzy Ozbourne con sus primeros discos. Iron Maiden, Black Sabbath, así como bien satánicos pero que lo hacían también para reírse, ¿no? Pero imagínate en aquellos años cómo se vivía eso en Guadalajara, que de por sí es una ciudad... bastante conservadora
Sí, bueno, eso por un lado (lo de por qué le dicen El Vampiro)... y porque también soy muy flojo y me gusta mucho dormir.
PA: ¿Te gusta vivir de noche?
CL: De noche me pongo a practicar, agarro la guitarra eléctrica, sin hacer ruido, así, desconectada. Me pongo mis audífonos y a ver documentales de lo que sea.. me pongo a practicar una cosa un millón de veces; lo mismo, a veces lo mismo, pero mi cerebro está viendo el documental...
Cuando estaba con Azul Violeta, que fue mi primer grupo, ¡de morritos de “la cuadra”, pues!, el bajista era “el chino Inda”, que fue bajista de Montana y de los Los Clips, los que hicieron la canción de “El final”. Para nosotros “el chino Inda” era como ya, legendario del rock. Y él fue el que me puso El Vampiro... Hace unos tres años vi al “Cala”, el cantante de Rostros Ocultos (Agustín Villa) y le pregunté por “el chino”, porque son muy amigos, y me dijo “No, pues ahorita le llamamos por teléfono”. Me comunica con “el chino” y me dice...: “¿Cómo estás, César? Y digo, “No manches!” “Tú fuiste el que me puso El Vampiro, cómo que “César”?
PA: ¿Cómo te llevas con la fama?
CL: No soy muy social y no me gusta ese rollo de la fama, de tener los reflectores, las cámaras... Si me subo a un taxi y ando con la guitarra y me preguntan... “Eeehh, ¿en dónde tocas?”. “Ah, pues, no, nomás”, respondo. “¿Qué nombre tiene tu banda?” . “No, ninguno”.
Me gusta mucho tocar pero lo que eso lleva implícito muchas veces no me gusta.
Y la fama es mental, ¿eh? Es una bronca mental. Eso nada más existe en tu cabeza. Eres la misma persona ¿no? No pasa nada. Y es un síndrome latino eso de poner a los artistas como dioses, como intocables. Cuando fuimos a grabar con Azul Violeta a Inglaterra, con Peter Gabriel, en sus estudios, cerca de ahí había un pueblito al que íbamos y la gente no lo molestaba para nada. Lo saludaban, lo reconocían, sí, pero no lo molestaban.
PA: ¿Cómo fue que conociste a Saúl Hernández?
CL: Por ahí del 88, yo estaba con Azul Violeta. Rogelio Flores era dueño de una galería de arte, Magritte, que después compró el Roxy, que es legendario... donde ensayábamos nosotros; un chavo, Rogelio, que la verdad... mis respetos, porque invertía dinero y esfuerzo para apoyar al rock local, a los artistas, escritores, todo eso; nos daba chance de estudiar y ensayar en la galería y él nos conectó para abrir los conciertos de Caifanes; cada vez que iban, Azul Violeta les abría.
Ahí es como conozco a Saúl Hernández y a todos, a los cuatro originales. Más adelante conozco a Marcovich y a Alfonso André, el baterista, que siempre fue muy fan de Azul Violeta.

PA: Eres de los pocos músicos en México que la gente ubica, porque la gente te ubica. De los pocos que ha tenido, digamos, la ligereza, la humildad de no quedarse quieto, de no decir... “Yo soy César López ‘El Vampiro’ y aquí me quedo con los brazos cruzados”. Has estado en proyectos muy diferentes.
CL: Sí, me gusta mucho abrir puertas y no encajonarme en cierto estilo musical...
¡Me encanta conocer gente de otros grupos! Cuando tocas con diferente gente, tocas también diferente, y aprendes, aprendes de todos. Por ejemplo, yo tengo seguidores a los que les gusta mucho algo que hice, y no les gusta nada otra cosa mía por ser muy distinta.
PA: Como la canción de Los Concorde, con quienes también has tocado.
CL: Como la canción de Los Concorde. Sí, ése es un experimento de ese tipo.
PA: A ti se te reconoce en el escenario, pero no te mueves demasiado... es tu timing... tú lo disfrutas así, así te gusta a ti, tranquilo, es algo muy tuyo, que te da una personalidad propia, que te diferencia de los demás, entre otras cosas... Eso es lo que hace al músico, lo que lo hace único, lo que le crea una personalidad... una imagen de... genio y figura. Porque hay bateristas, guitarristas, otros músicos a quienes no los identifican con nada...  
Háblanos un poco más de Monoplasma, tu proyecto actual.
CL: Mira, Monoplasma…, a mí me gusta mucho la forma de componer de Víctor... (Víctor Monroy). Para mí es muy difícil describirlo porque le tengo mucho respeto a los compositores. Si algo he aprendido en mi carrera es que lo más importante son las canciones. No es tanto cómo toques, que también es importante; los arreglos son importantes, la técnica es importante, pero si no hay una buena canción, ¡no pasa nada!... y a veces con una buena canción, interpretada ahí más o menos, ¡pasa mucho!
Por ejemplo llega Saúl Hernández y tiene una melodía... todo es relativo, hay gente a la que le gusta, gente a la que no ¡pero hay una canción! “Esto es una canción”. Y Víctor tiene eso también, ¿no? Fer de Maná, también, habrá gente a la que no le gusta, pero ¡tiene una canción! ¡Es una canción! Algo nuevo, ¿no? Que se puede trabajar y puedes hacer algo interesante.

PA: El disco tiene quince canciones, ¿verdad?

CL: Quince canciones, lo que pasa es que comenzamos trabajando sin ninguna pretensión de hacer grupo, ni siquiera disco, entonces nada más trabajábamos por gusto y al rato teníamos ya como treinta canciones. Y después vino el descanso de Jaguares... “¿Por qué no sacar el disco y ponerle nombre al grupo?”
PA: ¿Y en el escenario qué tal te sientes con Víctor?
CL: Muy bien, muy bien, ahí es donde los dos fluimos. Con Víctor ha sido muy fácil porque nos gustan las mismas cosas. Tú sabes que en la música todo es muy... subjetivo... Entonces, como nos gusta lo mismo... nos encantan Los Beatles y The Cure y toda la onda ochentera.. coincidimos... casi siempre lo que a él le gusta a mí me va a gustar.
El lado político de César López “El Vampiro”
PA: En las redes es muy conocida la posición crítica de César López frente al sistema.
Estás muy conectado con lo que pasa en la política mexicana, lo que hace la derecha, la izquierda, los partidos. Tú vienes a México ocasionalmente, pero parece que estás más acá que en Los Ángeles.
CL: Sí, me gusta estar checando los sitios de internet, las noticias. Antes leía los periódicos. Pero es que mira, cuando yo empecé en la música el rock estaba prohibido, y prohibido por orden gubernamental, el gobierno le tenia miedo a los jóvenes, a las grandes conglomeraciones de jóvenes. Tlatelolco primero y después Avándaro. Y les daba miedo, para ellos representaba una amenaza. “¡Estos jóvenes están exigiendo democracia, están exigiendo justicia!”.
En aquel entonces no estaba tan fregado el país económicamente pero había una deuda democrática muy grande y tenían miedo de ese tipo de cosas. Y les prohíben a las compañías disqueras... estaban cerradas las puertas a los grupos de rock, en la radio, en la televisión mucho más... y entonces uno viene con esa carga. Ser rockero era una bandera política. De todo eso me tocó “la colita”. Tuve la suerte de estar en la generación donde explotó todo y se abrió y todo cambió.

PA: ¿No llegó un momento en que dijiste “A la chingada esto de la música”?
CL: No, es que afortunadamente desde muy joven tuve la gran suerte de que me fuera bien. O sea, obviamente desde un principio mi papá y mi mamá me decían: “El rock no te va a dejar nada”. Y yo le aposté. Como a los veinte, diecinueve años, ya me estaba yendo bien... así que, bueno, ya la libré...
Después de esa prohibición yo siempre fui antipriista, Acuérdate de que el PRI era una hegemonía. Me empieza a emocionar la cosa cuando viene la corriente democrática en el 87: Muñoz Ledo y Cuauhtémoc Cárdenas. Yo no estaba muy enterado de la situación pero mi hermano es sociólogo, entonces él me platicaba de todo eso. Mi hartazgo con el PRI lo canalizaba más hacia el PAN. Yo era muy inocente, pensaba que el PAN podría ser una opción.
Bueno, a mi me tocó ir a mítines de Clouthier donde la policía no dejaba pasar a nadie para que no tuviera gente. Y después Jalisco fue de los primeros estados en los que gana el PAN y son gobernados por el PAN y nos damos cuenta de que todo fue una mentira.

PA: Y cuando llegó a la presidencia Vicente Fox...

CL: ¡No, ahí estaba muy claro! Yo sabía que con el PAN no iba a pasar absolutamente nada...
Después del 88, que el PAN pacta con el PRI... y legitiman las elecciones de Salinas... pues desde ahí es el PRIAN. Son lo mismo. Son como dos corrientes del mismo partido, se pelean por las posiciones pero una vez que las ganan ya no se pelean. Tú los ves en las votaciones en el congreso…
PA: ¿Te consideras de izquierda?
CL: Me considero de izquierda y fui cardenista, tengo una carta firmada por Cuauhtémoc Cárdenas por haber sido representante de casilla en el 2000 (risas), y después ya me gustó mucho López Obrador, hasta la fecha me late mucho lo que propone... Es el único que está planteando un cambio de modelo económico. Eso de raíz, es un gran cambio ¿no? O sea, ¿el neoliberalismo qué ha dejado? pues más pobreza.. y los ricos más ricos...
La fórmula que estuvo usando el PRI, o el nieto del PRI, después de la Revolución Mexicana, pues ¡fue buenísima! Y eso impulsó al país enormemente.. el país crecía arriba del siete por ciento anuala eso le llamaban “el milagro mexicano”, ¡se venían de España a México!
¿Quiénes se iban a vivir a Estados Unidos? Muy pocos. La gente iba a la frontera y se devolvía. ¿Para qué me voy a vivir a Estados Unidos, si tengo mi casa en México? Pero a partir de los ochenta empieza a valer todo eso, cuando cambian del nacionalismo revolucionario del PRI al neoliberalismo. ¡Ya todos los países en el mundo corrigieron, ya le dieron reversa! Pero México no... ¿por qué? porque les conviene, los amos de México no quieren dar la reversa. ¡Ellos están bien!
La mano invisible del libre mercado no resuelve los problemas ¡al contrario! Crea problemas más graves. Y tiene que haber un Estado fuerte, que regule.
PA: ¿Qué crees que tengan en común sensibilidad social y sensibilidad musical, artística? Algo debe como de hermanar a la política y a la música, aunque parezca muy bizarro, con el bien común.
CL: Sí, sí. De hecho hay grupos que lo hacen más claro, otros no. Por un lado tengo bien claro que la música no va a cambiar, ¡puede ayudar!, pero no va a cambiar la situación. Tenemos que estar conscientes. Pero yo creo que ya llegó el momento de que los músicos, sobre todo los rocanroleros que se consideran comprometidos, ya no se queden en esa posición cómoda de no irse para ningún lado, para no molestar a nadie... tienen que definirse. Hay que señalar lo que está mal. Por ejemplo, mi facebook por eso es muy incendiario, porque no tomo la posición cómoda.
Hay varios rocanroleros que se dicen revolucionarios y que hablan de justicia y de democracia, pero no apoyan a nadie. Lo que están haciendo es fomentar más la apatía, que tanto daño ha hecho. No están ayudando.
Y hay otro tema... otro tema bien delicado, una institución que nunca se toca porque es “divina” es la iglesia, la religión; en Latinoamérica yo creo que también ha hecho mucho daño ¿eh? O sea, tú recorres Latinoamérica y te encuentras con los mismos vicios del PRI, pero allá no hay PRI. ¿Por qué? Porque ésa es la escuela de la iglesia católica, la hipocresía, el hacer las cosas a tu conveniencia y entenderlas a tu conveniencia, el escudarse en “No pues esto es divino y tienes que respetarlo, porque éstas son mis creencias”.
Entonces yo creo que es bien sano cuestionar todo, no atacar, no satanizar, pero sí cuestionar.

lunes, mayo 02, 2016

Lo más bello que podemos experimentar es lo misterioso, es la fuente de cualquier arte y ciencia verdadera. Aquel que no conoce esta emoción, que no hace pausa para maravillarse y quedarse absorto en admiración, es como si estuviera muerto: sus ojos están cerrados.
Albert Einstein

martes, abril 05, 2016

A través del túnel del alma, logré por fin besar tu cuerpo.
Porque sin contar el alma, el cuerpo es algo vulgar y cualquiera, un instrumento a secas.
De no contar el alma, no pudiera amar tu cuerpo tan completamente. Y yo no quiero amarte a medias.

martes, marzo 29, 2016

Respeto al feminismo auténtico, no a esa bandera que promueve el desprecio a los hombres.

martes, marzo 15, 2016

 Charla en casa de Gerardo Fernández Noroña

@pabloaldacovie 11 mar 2016 14:54
  
 
Gerardo Fernández Noroña
Gerardo Fernández Noroña
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No es un secreto, pues lo hace público en redes sociales; vive en el tercer piso de una vecindad, ubicada en la calle de Leandro Valle, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Dos simpáticos vagabundos me indican dónde queda el famoso número 14. Toco el timbre y es el propio Gerardo quien me abre. Su casa está decorada con ángeles; cientos de libros amontonados arropan del frío y alimentan la curiosidad. El lugar es acogedor.
Tampoco es secreto, imparcialidad aparte, que quien escribe simpatiza con él. Por ello, en esta charla, he decidido dejar fluir las palabras, sin tensión ni formalidades. 
El guerrero de Twitter, una especie de lobo estepario, no es tan parco como en la red.  Está de buen humor. Luce vital, concentrado y presto a responder cualquier pregunta desde un cómodo sillón, punto neurálgico donde, sin autocensurarse, va acomodando las palabras sin importar las “buenas costumbres” o la diplomacia de un político de saco:
PA: Entonces, dices que te vas a lanzar como candidato independiente a la presidencia de la república, por la izquierda, pero ¿ya está decidido?
GFN: Sí, está decidido. Mi determinación de construir la candidatura está decidida; o sea, ahí no hay vuelta atrás. De hecho, te he de confesar que los primeros días fueron de mucha tensión, una vez decidida la candidatura. Fueron de mucha tensión porque... yo tengo un carácter muy fuerte. Tu opinión siempre tiene un peso, pero por más que no quieran reconocer el peso que tiene, si decides buscar construir una candidatura a la presidencia… pues son palabras mayores, sea como sea ¿no?; con el deterioro que tiene la política, con lo que quieras, pero son palabras mayores. Y entonces, de repente, empecé a ver... Es que tengo el genio demasiado fuerte, demasiado vivo.
PA: Pues sí. Quien te conoce en la política, la gente que está enterada y la que no está tan enterada de lo que haces, de tu trayectoria, pues sabe que tienes un... que no eres la fichita moderada en sus expresiones, ¿no?
GFN: ¡Exacto!  Entonces, de repente, pues las “buenas conciencias” te dicen: "no, pues es que así no debe ser un candidato"; "no, es que no debes expresar lo que piensas". Bueno, ahora con la visita de Bergoglio, alias el Papa Francisco, tuve un buen ejemplo de eso. “No, si es un país mayoritariamente católico”, “Haces mal en atacar la religión”. No, yo no estoy atacando a la religión, ni he cuestionado uno solo de los pilares de la fe; que podría hacerlo en una discusión seria, pero no es el tema. Yo no cuestioné la fe de nadie, simplemente cuestioné la utilización política de la fe por la visita del señor Bergoglio, en favor de Peña; ¡punto! Pues era todo y, sin embargo, hay quien se espanta de esas cosas y dice, “si quieres ser candidato a la presidencia, eso no lo debes hacer”. Y bueno, tú ves por otro lado, a Andrés Manuel acomodándose frente al tema. Hubo violaciones gravísimas al Estado Laico, rompiendo todo el marco constitucional. Y él, que se dice juarista, no soltó un solo comentario. Ahí me parece que hay inconsistencia y, sin embargo, hay gente que dice que ése es el actuar correcto de un candidato a la presidencia. Entonces, es una paradoja, mano; porque te dicen que están hartos de la hipocresía, del fingimiento, del deterioro de la política y por otro lado te recomiendan que seas un farsante.
PA: Ahí le ganó a Andrés Manuel, quizá, su debilidad religiosa.
GFN: Él es un creyente.  En eso no es ningún inconsecuente porque él es un creyente.
PA: Respetable.
GFN: ¡Sí, claro! Yo creo que lo cuestionable de Andrés Manuel es la no defensa del Estado laico. Juárez era creyente y fue una roca.
PA: Con cabeza fría, ¿no? Ahí no importó el corazón.
GFN: ¡Absolutamente! Bueno, te digo algo más: los liberales, todos eran creyentes, a excepción del Nigromante y Francisco Zarco, quien parece que también era ateo. Pero de quienes separaron la iglesia del Estado, Melchor Ocampo –bueno, quizá Melchor Ocampo también haya sido, si no ateo, libre pensador, muy libre pensador-, pero la mayoría de ellos eran creyentes. Bueno, Comonfort mismo acaba presa de esa tragedia, porque su madre era terriblemente creyente y lo presionó para que la Constitución de 1957 no se aplicara; y se da un golpe de estado a sí mismo, que es el principio de la guerra civil. Entonces, todos ellos eran creyentes, sin embargo, eran muy claros de la importancia del Estado laico; que no es un estado ateo, sino un estado que está por encima de todas las creencias religiosas y no favorece a ninguna, respeta a todas, y a los no creyentes también.
PA: Entonces, vas como candidato independiente. Para lograr esa candidatura se necesitan firmas.
GFN: 900 mil.
PA: ¿Y crees conseguirlas?
GFN:  No, bueno, si no puedes ni conseguirlas, estás jodido.
PA: No se puede ser ingenuo, ¿no?
GFN: ¡Exacto! Tienes que conseguir eso, es un mínimo, si no ¿cómo? Si no tienes ni eso, pues no tienes ningunas posibilidades de ganar. Ahora, de ahí a que sea fácil, hay un mar de distancia porque, además, me están poniendo muchísimas trabas.
PA: Tuviste diferencias con el INE hace unos días, cuando intentaste ser diputado de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México. ¿Dices que te quieren cerrar el paso?
GFN: Para allá voy, para allá voy. El INE, por ejemplo, para ser diputado constituyente sin partido, me pedía un número grande de firmas, 70 mil, una cosa por ahí. Querían que, en vez de firmas, fueran copias de las credenciales de elector, para hacer la captura electrónica, ¿no? ¡Que eso es todavía más complicado! Te piden que formes una asociación civil, eso te cuesta 8000 mil pesos; darte de alta y disolverla al final del proceso. Disolverla te cuesta 25 mil pesos: 33 mil pesos, sólo para la asociación civil. Si  tuvieras que sacar copias de las 70 mil firmas, ponle barato, de a 50 centavos por copia, son 35 mil pesos más...
PA: ¿O sea que te están pidiendo pagar la cuota para entrar a la pelea?
GFN: Tienes que poner, por lo menos 100 mil pesos, de entrada, para participar en el proceso electoral.
PA: Y como independiente, pues es más difícil, ¿no?
GFN: Pues es más difícil, porque no tienes el apoyo de un partido millonario.
PA­: ¿Eso se lo piden a todos, parejo?
GFN: Sí, es una.... es un requisito. Justo lo que están haciendo es dificultar a la gente la participación sin partido. O sea, tienes que cumplir con esos requisitos, tienes que abrir, además, una cuenta bancaria especial, dada de alta en Hacienda... 
PA: Están poniendo bastantes obstáculos para entrar como candidato independiente, cuando se supone que todos tenemos derecho a ser votados, ¿no?
GFN: ¡Exacto! La supuesta apertura a las candidaturas independientes era para quitar la traba que suponía el que, forzosamente, un partido tuviera que abanderarte para ser candidato.
PA: Estamos en 2016. Aproximadamente, en un año y medio comienzan las precandidaturas. Ya no estamos tan lejos. Andrés Manuel y tú serían los candidatos más fuertes de la izquierda; si él te pidiera que, en vez de competir, fueran juntos para la presidencia de la república...
GFN: Yo creo que debemos ir juntos y el que tenga más fuerza es el que debe encabezar.  Si en el momento en que se tome la decisión, él sigue siendo el candidato más fuerte, pues habría que apoyarlo. Y creo que no sería nada inconveniente que él lo pidiera. Y a la inversa, yo pediría lo mismo. Si yo lograra construir una candidatura más fuerte, creo que lo menos que podría hacer es apoyarme.
PA: La elección de 2018 es una elección muy esperada, va a ser interesante, ¿no?
GFN: Pues, la fe, la esperanza de la gente se da en una cosa de ese tipo. Creo que hay que romper esa esperanza. ¡Fíjate lo que voy a decir! Habría que romper esa esperanza, en el sentido de que la gente cree que una persona va a cambiar el país. No, no es una persona la que va a cambiar al país, no basta con el voto; la gente tiene que hacer un proceso de rebelión, un proceso de transformación de fondo para cambiar el sistema económico y político del país. Yo he insistido en eso y pareciera que cuando digo eso, quién sabe qué estoy diciendo. La gente tiene que hacer su parte, debe entender que tiene que ir más allá del voto.
PA: Creo que todavía somos un pueblo bastante inmaduro, ¿no crees Gerardo? Se cree que nada más los políticos son políticos. Yo pienso que todo ciudadano está obligado a tener formación cívica y política para ser un ciudadano completo.  
GFN: ¿Cómo haces? ¿Cómo vas a tener una formación, si todo confabula contra esa formación? Si no tienes acceso a educación, pero inclusive, cuando la tienes. La educación se ha despolitizado, se ha simplificado; se ha hecho de forma que no tengas herramientas de ejercicio crítico y de libertad, de creatividad. Te han pavimentado en la cabeza, para decirlo claro. En la escuela, cuando vas a la escuela. Si no vas, estás peor. Está la televisión idiotizando a la gente, anulando todo tipo de pensamiento crítico, repitiendo mentiras, tergiversando la realidad. La gente la tiene dificilísima, si además trabaja diez horas al día, si además está mal alimentada, si además se la madrean, si además le hacen sentir que no vale. No, yo creo que todo es contracorriente. Mejor dicho, la fuerza vital de nuestro pueblo es tan grande que, a pesar de eso, va a hacer el proceso de transformación. Pero sí requerimos eso: un proceso de maduración, un proceso de politización, un proceso de conciencia; que va a trompicones, ahí, avanzando.  Así son las cosas también. No creo que pueda ser de otra manera.
PA: Has hablado de que creciste como un ciudadano normal. Entonces, ¿cómo hiciste tú, estando como ahora la mayoría de la gente, que comienza desde cero y, digamos, no sabe nada en cuanto a cultura política? ¿Cuál fue el chispazo que te hizo decir  “voy a estudiar”?
GFN: Yo tuve mucha fortuna porque crecí con mi abuela, que era una mujer excepcional, aunque tenía tercero de primaria. Era una mujer con mucho carácter y con mucha experiencia. Era una mujer sabia y, además, ella se empeñó en que yo estudiara. Para que mi fortuna fuera todavía mayor, me tocó otra época; una época en que la universidad era una formación muy firme, marxista, muy fuerte; en la UAM. ¿Hoy en día? Hoy en día las abuelas no son como la abuela que a mí me tocó, no son esas mujeres que crecieron en otra época en que, aunque hubieran tenido poco acceso a la educación, su formación era bastante sólida y había valores.
 PA: Ahora la cosa es más frívola
GFN: Digamos que no hay valores. Cuando digo esto, parece que estoy hablando como viejito. Pero, te pongo un ejemplo, grotesco, si se quiere. Bueno, pues te secuestran, pagas el rescate y te matan. ¡Bueno, pues no hay valores, cabrón! A eso me refiero. No, no estoy de puritano. No, cabrón, o sea... ¡la palabra!
PA: Los Corleone bailando en su tumba.
GFN: ¡Sí, sí! No hay valores en nada. O sea, alguien de tu colonia, si era un ladroncito, pues no robaba a los de la colonia. ¿Te das cuenta de lo que digo, cuando digo que no hay valores? ¡Que no hay nada! Es un deterioro muy fuerte, y en todos los ámbitos de la vida. Entonces, frente a ese nivel de deterioro, tienes que hacer una cosa de fondo, grande, que es construir otra sociedad. Poner en el centro valores, los que sea que decida la sociedad, pero que los haya. Y eso, construir un nuevo orden económico, político y social; que me parece que es lo que está en el ambiente. Ahora, también es cierto y lo veo en los compañeros que fueron conmigo en la universidad, tienes cosas de personalidad y tienes cosas de conciencia.
PA: Los antiguos hippies, ¿no? Esos hippies que ya se retiraron del peace and love.
GFN: Pues ahí andan algunos, resistiendo a su manera. Pero otros, de plano, pues avasallados por el sistema, ¿no? Que también se entiende, porque está cabrón mantener tu nivel de consecuencia y de resistencia. La gente espera que ya que se te pasaron los ardores de la juventud y demás, pues ya te adaptes. Yo decidí el camino que he tomado y estoy muy satisfecho.
PA: Y antes de entrar a la universidad, ¿tenías ya la intención de ser un luchador social o político?
GFN: Sí, yo había sido dirigente en mi preparatoria. Fui presidente de la sociedad de alumnos. En la preparatoria me di cuenta de que tenía características de liderazgo. Se fue dando, digamos.
PA: ¿Entonces, tu abuela te infundió un sentido de justicia también?
GFN: Sí, cómo no, era una católica muy creyente. De esos católicos que ayudan al prójimo, que tienen una conducta social de compromiso.
PA: Aquí vuelve esa cuestión de los valores que tanto comprometen a la política (la buena política), como a la propia religión, lejos de lo institucional. Cierta ética que “debe” haber. Pero en cuanto a la religión, me refiero a ella en su forma primaria, a la materia prima de la religión y no la tergiversación que hay ahora.
GFN: Pues yo diría que en la religión no hay tergiversación. Como todo lo humano, tiene en realidad, un componente político y de control. La religión, desde mi punto de vista, siempre lo ha tenido. La gente no lo quiere ver porque está ligada a su fe y dicen, “no, lo que pasa es que la religión está bien y lo que está mal son los hombres que la aplican”. “El partido está bien, pero son los políticos los que lo echan a perder”.  Entonces, hacen esa diferencia que es falsa. Mira, nuestra sociedad es una sociedad de control, de dominación, y las instituciones están para eso. Creo que hay que hacer que las instituciones no estén para eso.
PA: ¿Y en cuanto a los valores?
GFN: Te decía que no es un tema puritano. O sea, tú vas a una elección y ganas o pierdes; el que tiene más votos gana y el que tiene menos pierde. ¡Y no cuestionas! Hay una serie de triquiñuelas que se dan en el proceso y tal y tal y tal. Bueno, pero al final quien tiene más votos gana. ¡Pues ni eso! El que gana, si es de izquierda, pues le roban la elección. A eso me refiero, digo que no hay un marco mínimo donde tú, como candidato, te puedas mover sin ingenuidad: sabiendo que hay trampa, sabiendo que la vida no es honor y dignidad. Bueno, eso está roto en el país. Hay un deterioro muy grande.
PA: Vas a apoyar a Javier Corral para el gobierno de Chihuahua, ¿verdad? Entonces, algo bueno ha de tener la derecha para ti.
GFN­: ¡No, nada! Él es una excepción. Si tú me preguntas qué ha hecho el PAN: ¡pues nada, hombre!
PA­: ¿Y por qué apoyar a Corral?
GFN­: Porque es un patriota, es un hombre honorable. Porque ha defendido el petróleo, ha defendido la energía eléctrica, ha confrontado a las televisoras. Es un hombre de derecha patriota. Lo digo de otra manera: yo estoy convencido que en este proceso de transformación del país caben priístas, panistas patriotas, perredistas, petistas, de todos los partidos, y hombres o mujeres sin partido. Entonces, en ese plano, tienes coincidencias con él. A ver... Zambrano es de izquierda, fue guerrillero y preside la Cámara... ¿Qué coincidencias tengo yo en este momento con Jesús Zambrano? ¡Ninguna!  Tú ves las posiciones de Corral y ves las posiciones de Zambrano. Te puedes quedar con la imagen de que éste es panista y de derecha y la chingada... De repente, dices bueno, pues éste está votando lo que debería votarse y éste que debería estar votando lo que ha estado votando Corral, pues está convalidando las cosas que le tocan al pueblo.
PA­: Y fíjate como le llamaban a Zambrano...
GFN­: Sí, el “tragabalas”. A eso me refiero. Entonces tú no te puedes ir por las categorías tradicionales. A ver, ¿porque este es de MORENA, es muy bueno? ¡Pues, no! O sea, hay una bola de arañas ahí. ¿Quiere decir que MORENA está descompuesto? ¡Pues tampoco! Hay compañeros muy valiosos, empezando con el propio López Obrador. Tengo diferencias con él, pero de ahí a que le escatime lo que es y representa, pues hay un mar de distancia.
PA­: Y hablando de eso, ¿por qué hay tanta distancia entre tú y López Obrador? Hay mucha polémica por esto. ¿Tuvieron algún problema? ¿Es una cuestión de ego?
GFN­: No, él tendrá que responder lo que le corresponda.  Yo no tengo ningún problema. Yo lo he apoyado todo el tiempo. Ahí están mis posiciones, ahí están mis planteamientos. No he sido incorrecto, mucho menos desleal, con él. Creo que el problema lo tiene él, no yo.
PA­: En cuanto a tu formación política, ¿te consideras marxista?
GFN­: Yo tengo una formación marxista muy fuerte.  Es una base solida. Y luego, he seguido leyendo.
PA­­: ¿Ves un México socialista? ¿Como Venezuela?
GFN­: Yo estuve en Venezuela y no veía un sistema como éste. Con bastante gasto social, quinta matrícula universitaria, ni un niño pidiendo limosna; con un presidente que invocaba a Dios cada tres minutos, como era Chávez. O sea, era muy singular el sistema. A la gente le genera resistencia lo que han hecho. ¿Socialismo? No, es falta de libertades. Un gobierno que esté con el pueblo. ¿Populista?  ¡No, cabrón! ¿Estar a favor de la gente es incorrecto? ¿Perdón? Yo no he querido ponerle nombre, justo por eso, porque se distorsiona lo que quieres decir. Entonces lo digo de otra manera: educación para todos, trabajo bien pagado, contrato colectivo para todo trabajador del campo o la ciudad, seguridad social para todos, vivienda para todos, alimentación tres veces al día, justicia y libertad. ¡Eso es de lo que estamos hablando!
PA­: Somos un país muy complejo, con enormes diferencias, pero ¿qué crees que nos defina, qué tenemos en común?
GFN: Bueno, eso, que somos mexicanos, que tenemos el mismo idioma, que tenemos una raíz común.  Creo que es parte de nuestra fuerza esa diversidad cultural, y es parte de la riqueza, parte del valor que tenemos.  Creo que nosotros debemos rescatar eso  porque, en realidad, el problema no es que seamos muy diversos; el problema es que nos están haciendo igualitos y no nos damos cuenta: en la ropa, en la comida, en las maneras, en el no pensamiento, en la manipulación. Me parece que justo lo que tenemos que hacer es  rescatar nuestra raíz.
PA­: Y unirnos, ¿no?
GFN­: Primero rescatar nuestra raíz, sentirnos, ¡valorar lo que es nuestra raíz, hombre!
Somos un pueblo con mucho valor, mucha fuerza, mucho carácter; con una tradición de lucha, inclusive, muy sólida en todos los estados de la República. Esas potencialidades tenemos que reunirlas, efectivamente, unificarlas en un objetivo: ser una nación independiente y soberana. Y que tenga la gente oportunidad de desarrollar sus potencialidades.  Yo creo que es por ahí, pero pasa por una revolución. Cuando hablo de una revolución, es una profunda transformación de la sociedad.
PA­­: ¿Esa es tu propuesta central, una revolución no violenta?
GFN­: Sí, es en lo que he venido insistiendo. 
PA­­: Para seguir con ese mismo enfoque positivo, ¿qué libros o autores  recomiendas a los jóvenes de ahora?
GFN­: Fíjate que cada que me preguntan eso, mi primer reacción ha sido de rechazo. Que lean lo que les de su chingada gana, pero que lean. Francamente, yo creo que un primer problema es que la gente no lee. Entonces, a todo mundo le digo, mira, hay un chingo de libros; y aquí tengo una pequeña muestra, demasiados libros. ¡Pues agarra uno! Si te aburre, pues agarra otro; y si no te gusta, pues otro, otro, y otro. Hasta  que agarres un libro que te conmueva, que a ti te diga algo y que no lo quieras soltar.
PA­: Leer por placer
GFN­: ¡Claro! Porque la lectura es un placer, no es una maldición. Ni es aburrido, ni es un castigo, ni es porque no tengas qué hacer...  ¡No! La gente que lee viaja, entiende, percibe otras formas de ver la realidad.  Entonces, nuestro primer problema es que la gente lea, ése es un primer problema. Y sin embargo, te digo que sí tengo la intención de hacer un listado de libros, de historia por lo menos, que creo que la gente debe leer. Creo que sí es necesario.
PA­: El año pasado sacaste un libro. ¿De qué trata y dónde podemos conseguirlo?
GFN­: “La Casa Blanca: historia de un compromiso incumplido o la venta del país”. Trata de un compromiso del desgobierno de Peña para deshacerse de ese monumento a la corrupción, que es la Casa Blanca. Y ahí lo cuento, luego hago un balance de los agravios en contra del pueblo. Y te llamo a la acción también.  Es un libro bastante completo, diría yo, vale la pena. En  Amazon, en tiendas digitales y conmigo, en noronalibrero@gmail.com.
PA: Dentro de esta crisis social y en todos los ámbitos, ¿qué mensaje le darías a la sociedad?
GFN: Que hay que vivir y que vivir es luchar, vivir es comprometerse. Vivir no es acobardarse, vivir no es sobrevivir, vivir no es justificarse. La vida es incertidumbre. Hay que vivir, pero tienes que vivir con  plenitud. Si tú andas de timorato por la vida, no vas a ningún lado. Nos va a chupar la bruja igual a todos, eso es inevitable. Yo le digo a la gente, pues hay que tomar riesgos.  ¿Y entonces estás invitando a la gente a que se muera? ¡Pues no! Si la gente alza la voz y se rebela, entonces al gobierno no le sirve meter a nadie a la cárcel, no le alcanzan las cárceles.
PA: ¿Vivir intensamente?
GFN: ¡Vivir, vivir!

jueves, febrero 25, 2016

La herencia de José Alfredo

@pabloaldacomar 23 feb 2016 20:00
  
 
José Alfredo Jiménez
José Alfredo Jiménez
Foto propiedad de: Internet


Nació en Dolores Hidalgo, Guanajuato. Le apodaban hijo del pueblo: José Alfredo Jiménez Sandoval, juglar de la canción del género ranchero, dejó un legado importantísimo que todavía recorre las cantinas del mundo, saltando fronteras, con el sello de un poeta sin tiempo.
El también jinete, ha sido inspiración de innumerables artistas, algunos contemporáneos como Saúl Hernández, Julieta Venegas, Joaquín Sabina, Ana Belén y El Trientre otros. Escribió más de mil canciones que son poemas, o poemas que son canciones. Así las escribía; con voz y pluma, llenas de colores luminosos; aunque siempre con la pálida amenaza de no ser correspondido por el amor al que las dedicaba, con miedo al rechazo, con el trago amargo que impulsa a las almas sensibles. No tocaba ningún instrumento. Su manera de componer, se dice, era a base de silbidos. Las componía, literalmente, “en el aire”, las llevaba a sus músicos y ellos las arreglaban. Rubén Fuentes Gassón fue el arreglista de la mayoría de sus composiciones.
Gran conocedor de la sabiduría popular, llenó sus canciones de una poesía “natural”, como en el canto al jinete desconsolado por la pérdida de la amada, que recuerda al clásico Romance:

Por la lejana montaña
va cabalgando un jinete,
vaga solito en el mundo
y va deseando la muerte.
Lleva en su pecho una herida,
va con su alma destrozada,
quisiera perder la vida
y reunirse con su amada…
(El jinete)
José Alfredo no era un poeta de escritorio, sino un artista vivencial que plasmaba en el papel su experiencia y sentir, pero sobre todo, el amor. La mujer era su debilidad:
Si es necesario que llore la vida completa,
por ella lloro
Puedo comprar mil mujeres
y darme una vida de gran placer;
pero el cariño comprado
ni sabe querernos, ni puede ser fiel.
Yo lo que quiero es que vuelva, que vuelva conmigo
la que se fue…
(Ella)

A su esposa le dedica Paloma querida:

Por el día que llegaste a mi vida,
Paloma querida, me puse a brindar
y al sentirme un poquito tomado,
pensando en tus labios,
me dio por cantar.
Me sentí superior a cualquiera
y un puño de estrellas te quise bajar
y al mirar que ninguna alcanzaba,
me dio tanta rabia que quise llorar…
Aunque vulnerable, consciente de su talento, José Alfredo Jiménez también expresa fortaleza en "Alma de acero:
Tú ya conoces mi vida,
a veces me ando cayendo
y el orgullo me levanta.
Nací con alma de acero
y aunque de veras te quiero,
te dejo que me abandones,
nomás no llores si alguien te canta...
“La canción es el medio de limpiarme el alma”, declaró una vez. Con esta frase, subraya la magia blanca de la composición musical, que a veces cura y mitiga el dolor emocional del autor y sus oyentesYa lo decía Nietzche: sin música la vida sería un error.
A Pedro Infante le dejó un camino fértil para interpretar sus piezas. La historia lo sabe, cumplió bien:
Nuevamente
Se ha enlutado el firmamento,
se estremece todo el pueblo emocionado.
Ya han llorado las estrellas en silencio
por la voz que para siempre se ha apagado.
Su humildad y su modestia no restaron
los aplausos que le dio México entero,
muy abierto el corazón se lo entregaron,
al amigo más humilde y sincero.
¡Adiós, adiós, adiós mi Pedro Infante!
Ya estaremos contigo
más adelante…
(Adiós a Pedro Infante)
José Alfredo le cantó a la parranda sin necesidad de artificios; fue claro y conciso, de ahí, que haya sido criticado por un sector de la alcurnia literaria y tachado de “cursi” y “simplón”. Tal vez no supieron comprender su particular vena poética:
Llego borracho el borracho,
pidiendo cinco tequilas.
Y le dijo el cantinero,
se acabaron las bebidas,
si quieres echarte un trago,
vámonos a otra cantina…
(Llegó borracho el borracho)
Cuando la legendaria cantina “El Tenampa” (de la que fue férreo y borracho parroquiano) abrió sus puertas, el cantautor que apenas alcanzaba un año de vida, no imaginaba que años más tarde, en ese mismo lugar, sería inmortalizado en sus murales.
José Alfredo, declaró su amor a México con vocación de Trotamundos. Le cantó a su natal Guanajuato:
Camino de Guanajuato
que pasas por tantos pueblos,
no pases por Salamanca
que ahí me hiere el recuerdo,
vete rodeando vereda,
no pases porque me muero…
(Camino de Guanajuato)
Pero también a Aguascalientes:
Solito con mi caballo,
camino de Aguascalientes,
voy derechito a San Marcos
la feria de los valientes,
a ver si pierde mi gallo
delante de tantas gentes
(Camino de Aguascalientes)

A Jalisco:
¡Adiós mi Guadalajara!
Ya me voy, qué le he de hacer.
La alegría de tu mariachi,
mi San Pedro Tlaquepaque
ya no lo volveré a ver.
Virgencita de Zapopan,
cuídame pa' no caer…
(Virgencita de Zapopan)

Y Michoacán:
A Uruapan iré a buscarte,
Tacámbaro y Pedernales,
Pátzcuaro y Villa Escalante,
también Ario de Rosales.
A ver si logró encontrarte
para remediar mis males.
Caminos de Michoacán
y pueblos que voy pasando,
si saben en donde está,
¿por qué me la están negando?
Díganle que ando en Sahuayo
y voy pa´ Ciudad de Hidalgo…
(Caminos de Michoacán)
Con la ironía y el temple de alguien que sabe que pronto se irá de este mundo, dejó un mensaje, poco antes de morir, en la melodía Gracias:
De veras, muchas gracias por haberme aguantado tanto tiempo, desde 1947 hasta 1972. Yo siento que todavía me quieren, ¿saben por qué? Porque yo he ganado más aplausos que dinero... el dinero, pues no sé ni por dónde lo tiré. Pero sus aplausos, esos los traigo aquí adentro y ya no me los quita nadie, esos se van conmigo hasta la muerte... para poderles pagar que me quieran a mí y a todas mis canciones…
Todavía su música suena y seguirá sonando en las rocolas y los mariachis de las cantinas. Entre sorbo y sorbo de cerveza o tequila, podemos bebernos la vida, junto a su fantasma sonoro, en una noche de juerga.