El Sol

viernes, marzo 27, 2015

La creatividad no tiene horario
Carta a un primo imaginario
No sólo se funciona de día, querido primo. La propia noche es un día completo. Las musas vienen, el poeta escribe... y los demás duermen. Las guitarras suenan y el cerebro de muchos, rima bien cuando la noche está sola.
Pero eso no es todo, querido primo. Aveces la formalidad azota hasta a los que son cultos, lectores, artistas incluso; y es ahí entonces en que las cenizas que quedan de un pasado de formación convencional, los obligan a condenar como "incorrecto" el dormir a "deshoras".
Pues, querido primo, son precisamente las "deshoras" las que rompen el molde.
Qué difícil es salirse de las normas, ¿verdad?
Empero, la noche también impone reglas rigurosas a quien la vive. Lo mejor es ser su amiga, escribir, leer, crear bajo su yugo y aprovecharla. Y vaya que si uno se alía con ella, las palabras llegan.
¿Acaso la creatividad tiene un horario? "Andá a cagar, pedazo de pelotudo!".

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