El Sol

viernes, diciembre 18, 2015


Listo. Ya le pusieron la séxtuple a Dylan y la antirrábica. Baño y corte de pelo. Hizo su pancho al momento de inyectarla, pero ahora está menos chillona.
No creo en las casualidades. Esta perrita yo no la busqué ni la pedí. Me la dieron un septiembre festivo de 2010, al salir de un súper. Estaba llena de paja. Como que venía del campo o de alguna zona rural cercana al DF.
"Llévesela, no podemos tenerla, mírela". Dudé tan sólo unos segundos. Mi amigo me decía "No, no", pero asentí. Creí que era macho y le puse Dylan. Desde entonces no ha sido más que mi sombra.
El próximo jueves salimos a Tijuana a pasar las fiestas de fin de año.

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