DESPUÉS DE LA PANTALLA.
Están apostando a que el futuro casi único e inevitable será el de los "milagros" de la IA, con todos los riesgos que ésta conlleva —sobre todo en materia de privacidad, gestión de datos y, encima, la preocupante falta de regulación legal, especialmente en el continente americano—; sin embargo, también olvidan que una buena parte de los ciberusuarios está realmente cansada de un mundo virtual cada vez más simulado —pensemos en cuántas veces al día usamos las redes solo por inercia—, y que bastarían unos pocos detonantes más para que la gente vuelva, al menos de manera parcial, al cara a cara, a las reuniones sin celular por unas horas, a un uso del tiempo más sano. No se trataría de abandonar por completo las redes sociales ni el internet, sino de vivir el tiempo de una manera más equilibrada.