Olor a marihuana en Uruguay y hombres sin camiseta
En Montevideo, el aire es aire… y marihuana. En la rambla también. Fumar hierba es totalmente normal aquí; no hay escándalo ni dramatismo. La gente sigue viviendo su vida.
Un ruido me despierta del sillón negro donde
duermo, alrededor de las seis de la tarde. Son unos siete pibes, sin camiseta.
Cantan y aplauden una especie de himno, parecido al de las barras de los
hinchas. Alegran la calle de Hugo Pratto con esa energía despreocupada.
Hombres sin camiseta se ven por todas partes:
gorditos, flaquitos, rubios, adolescentes, musculosos; guapos, feos,
variopintos.
Al mismo tiempo, percibo muy poca violencia. Hay
un espíritu recreativo: familias, amigos, parejas que van a la arena con su
mate, un balón de fútbol, sillas de playa, agua mineral y cerveza. Skaters,
chicas patinando, niños jugando tenis cerca del Parque Rodó.
Dos chicos con mochila, antes de recorrer la
rambla en bicicleta, encienden un pucho de marihuana, se ríen… y se van.
No hay comentarios:
Publicar un comentario