miércoles, noviembre 26, 2008

BAJO EL ASEDIO DE LOS SIGNOS


Un arma en contra del silencio necesita el mundo,
puños atroces contra la risa necesaria
Estemos al tanto de los pecados cometidos,
para renunciar a los obstáculos
Que lo tonto se confunda con lo astuto,
hasta transgredir la esencia de las almas.

Jesús y tu figura

Tú estabas convencida de la grandeza,
hasta que llegó tu muerte, llena de vida

Tú estabas sentada al lado de Jesús,
renegando de sus dotes expuestos en el cielo

Sobre el suelo cauto

Nos falta tan solo un poco más,
la hora precisa,
inmensidad

Pongámonos de acuerdo,
acertijo del tiempo

Lejos canta el verano
los pasos de Dios

Siluetas del día,
sobre el suelo cauto

Hacia el otro

Es la distancia con el otro
conjugando el tiempo
que reclaman los deseos

Es el amor a costa del suplicio,
dejado expuesto en el lenguaje

Es ser con el otro,
lo que no siendo puede serse

Amémonos con el instinto,
viviendo fuera del cuerpo.

sábado, noviembre 01, 2008

Ya no tarda en oírse el murmullo de los niños,
A la hora del café de los adultos,
Cuando el pan se tuesta en la ausencia de sus almas

Ya no tarda en ocupar el sol la sombra más grande,
Con su luz mitigadora y los sueños de Dios bendito,
Que tanto ha hecho falta, tras su abrupta partida

Los astros del invierno incitan al cobijo,
Veo vagabundear al viejo que nunca tuvo casa
Y mi voz amenaza, con despertar el sueño.

viernes, octubre 31, 2008

El arco que te funda

Ibas a abarcar más tiempo, parecía
Pero te has robado las palabras
A punto extingue sus energías
La noche que llama
No ríes desde hace tiempo,
Una laguna de ternura
Nos conduce al vacío,
Haciéndonos presente,
La superioridad del arco que te funda.

viernes, octubre 24, 2008

Dos amantes en la azotea

En la azotea

Dos amantes se besan

Congruentes con el mundo



No se ignoran

Ellos forman el dialecto

Más allá de la cruz



En la azotea pasa la vida,

Pero nadie descifra las estrellas

Del cielo que los cubre.

Sequía

¡¿Y por qué?!

¡Si el mundo es amplio!

La virtud de decir es innegable,

Pese a la torpeza de quien cree

Que todo el vino debe tomarse

Los vicios del lenguaje

Como lo que el presente escribe.

Síntomas que asedian.

domingo, octubre 05, 2008

El cielo que se postra

Observas lo innegable que se postra:

Sobre ti mismo te aguarda el cielo


No dejas de cantar con tus pasiones:

Muy pronto una gigante ola,

Castigará la vista de los ciegos.

Tarde

Recuerdo haber soportado la furia de los bufones;
Sacrificado penas, ahogado mis venturas

Supe un día de lo sagrado,
En un mundo donde caben los ángeles

Por eso ruego a los dioses
Como un trueno infalible,
Dispuesto a soportar lo más terrible

Por eso amanece, y nunca es tarde.

jueves, septiembre 18, 2008

Como el amanecer

Necesitados de la pasión,
De la iluminación del tiempo,
De la proclamación a la deriva

Ésta es la estancia leve del vivir,
Tan ancha como nuestros veredictos,
Confusa y convidante

¡Qué triste es errar y pensar que la vida es podredumbre!
Vuelve la honda tristeza en nostalgia,
Y te verás apaciguado, como el amanecer,
Limpio a nuestros ojos

sábado, septiembre 13, 2008

Ráfaga

Rápido, como la ráfaga delirante de la mañana

Sólido, como el soporte de nuestros presagios.

Presagios

Curioso día que, amenazado por el disturbio, cede, nace, disoluto.

Silencio

Silencio. Espera. Silente.


Olor a ceniza. Otro sábado, a la entrega, el cielo se desvanece.
Despedazado el territorio. Mis pies bien plantados sobre la Nada.

Como un suelo transparente, dispuesto a recibir los pasos
Orillado, soy un huérfano que pide el rescate.

Orgullo de coraza. Corazón que enfurecido, lanza.

sábado, septiembre 06, 2008

DESPEDIDA (JULIO 2008)


Aparte del silencio, hago un paréntesis. !Qué va, si ya fue mucho! Una imagen antes de partir. Extrañar Hermosillo es imaginar el próximo encuentro con sus calles y su gente. El Amor aguarda.

sábado, agosto 30, 2008

Retorno

Inconsolable valle que afronta el tiempo difícil de la permanencia,
Agudo campo donde nace un moribundo lecho de hastío
E incita al pulcro lecho de la ventura a merendar la noche exquisita

!Cielos incitantes, suelos, corazón de nube!
!Qué manera de belleza, qué ausencia tan dolida!
Acá el grisáceo malestar se sublima con el ansia de la tierra
Y vuelve, y vuelve y se desencadena, y ríe, y vuelve a ser trinchera.