El Sol

lunes, julio 28, 2014

Usted no me sirve para nada

La poeta se dirigía aquel día al estadio Hector Espino de Hermosillo con el fin de vender boletos en beneficio de un asilo de ancianos. Era un día caluroso, en el desierto de Sonora.

De pronto al llegar, decidida, astuta, como una guerrera vio, entre la mezcla de las personas reunidas, perdido como cualquier ciudadano, al mismísimo Manlio Fabio Beltrones, ex gobernador de Sonora. Éste le dijo a todos los reunidos: "Yo puedo ayudarles a pagar todo". La poeta, al darse cuenta de tan siniestro personaje, levantó el puño y le contestó: "Usted no me sirve para nada".


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